DOI: https://doi.org/10.71112/rmrxxc62
731 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 4, 2026, octubre-diciembre
laboral, pero son cuestiones que requieren respuestas políticas específicas (INEGI, 2025a;
Rodríguez Enríquez, 2015).
Implicaciones institucionales y financiamiento
La OCDE (2026) señala que es prioritaria para México facilitar la participación de las
mujeres en el empleo mediante la educación temprana y el acceso a servicios de cuidado
asequibles y de calidad; esta es la estrategia diseñada bajo el diagnóstico de 2024 sobre el
cuidado y las restricciones de informalidad (OCDE, 2024, 2026).
La convergencia implica que el cuidado debe formar parte de las políticas laborales y
sociales, pero no significa que una intervención sea efectiva. Los servicios deben proveerse
con condiciones de trabajo adecuadas para quienes los prestan, así como corresponsabilidad
institucional y de género (Addati et al., 2022; OCDE, 2024, 2026).
La CEPAL (2025b) sugiere que se diseñen políticas con un enfoque de género,
territorial e interseccional, y que exista una articulación entre los diferentes niveles de gobierno.
Para poder ponerlas en marcha se deben hacer diagnósticos locales sobre
necesidades, ofertas y accesibilidad; no se pueden utilizar promedios nacionales para deducir
las prioridades municipales. Se requiere gobernanza y diálogo social para que los servicios se
conjuguen con los derechos de los receptores del cuidado y de quienes lo brindan (no se busca
la participación económica femenina a costa de la calidad del cuidado). (CEPAL y ONU
Mujeres, 2023; CEPAL, 2025a).
La inversión pública debe distinguir entre valor doméstico, costos de servicio y retornos
económicos. ONU Mujeres y la OIT (2024) propusieron un procedimiento para estimar déficits
de cobertura, inversiones requeridas y resultados económicos. Su aplicación en otros países
brinda un marco metodológico útil, aunque las cifras no son necesariamente transferibles a
México. La evaluación basada en las cuentas satélite no se corresponde con el presupuesto
asignado a un sistema integral de cuidado, ni con los ingresos ni los empleos que genera.