DOI: https://doi.org/10.71112/zjpvzb70
2598 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
En síntesis, la literatura converge en que:
Hay un consenso generalizado en la ciberseguridad el cual es de importancia
estratégica para las organizaciones (Rauscher, 2017). De acuerdo con la Teoría de los
Recursos y Capacidades, la ciberseguridad es un recurso estratégico que protege activos
significativos y que tiene el potencial de formar una ventaja competitiva sostenible (Barney,
1991). No obstante, esta idea se queda corta si no se añade una dimensión dinámica que
explique su adaptación a mediaciones digitales en transformación. En aquella línea, desde la
perspectiva de las capacidades dinámicas actúa como una capacidad organizacional que se
encuentra en constante evolución para hacer frente a amenazas emergentes (Teece, 2007).
Al mismo tiempo, la disciplina de la gobernanza corporativa ha ido incorporando a la
seguridad cibernética como un factor crítico en la gestión y supervisión organizacional,
implicando que el riesgo cibernético afecta fundamentalmente el valor de la firma y la confianza
de los stakeholders (Shleifer & Vishny, 1997). Tal sincronización confirma que la
ciberseguridad debe ser relegada desde los técnicos hacia la alta dirección, como un asunto
estratégico. También, las investigaciones de transformación digital han indicado que
ciberseguridad no únicamente protege, sino también habilita la innovación a través de dar las
condiciones para la segura adopción de tecnologías emergentes (Vial, 2019). Sin una robusta
arquitectura de seguridad, se puede decir que el proceso de digitalización es enterrado en una
estructura insegura y que pone en duda su sustentabilidad.
Sin embargo, a pesar de estos avances teóricos, sigue habiendo un relevante huso
epistemológico: la ciberseguridad sigue siendo tratada de manera fragmentaria y, en el mejor
de los casos, como una función técnica o un requerimiento de cumplimiento. Esta limitación
impide su desarrollo como una categoría de centralidad dentro de la teoría organizacional
contemporánea. Por lo tanto, es necesario un movimiento hacia una conceptualización
integradora que construya a la ciberseguridad como una capacidad organizacional transversal,