DOI: https://doi.org/10.71112/kxjxad09
2341 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
alimentos del país, entre ellos el mercado “La Perla” genera un acelerado desperdicio de
alimentos producto de la mala infraestructura y la no puesta en práctica de mecanismos para el
almacenamiento de los alimentos, entre los cuales se encuentra la práctica de las normas de
higiene. En razón a ello, según un estudio realizado por estudiantes del V ciclo de la
Universidad Nacional del Santa de la carrera de Ingeniería Agroindustrial, el mercado mayorista
La Perla reúne aproximadamente a 2.500 comerciantes, incluyendo tanto a los formales como
a los ambulantes. De todos los puestos disponibles, 250 se encuentran desocupados. Además,
entre 500 y 600 vendedores informales suelen llegar los fines de semana desde de las áreas
de influencias andinas: Carhuaz, Yungay, Jimbe, Moro y Caraz, aprovechando el incremento
de clientes durante esos días. Además, en el mismo se desempeñan roles de distribución de
alimentos crudos y frescos, como frutas, productos marítimos, carnes comestibles, etc., siendo
estos de difícil conservación por un lago periodo. Por ende, se puede entender la necesidad de
un ambiente infraestructural adecuado y pertinente para la mayor conservación temporal de los
alimentos ofrecidos en este mercado mayorista (Arévalo Oliva et al., 2015). Asimismo, en el
estudio mencionado en el párrafo anterior se determinan las prácticas de tratamiento
realizadas por los vendedores de este mercado, donde se percatan de que “los puestos de
venta son inapropiados, con espacios muy reducidos, esto hace que los alimentos sufran daños
y se echen a perder”, se verificó las condiciones insalubres y la acumulación de desechos
posteriores al descargue de los alimentos, además, la superficie (mesa, baldes, jabas) no
contaba con la higiene adecuada y no estar a la temperatura adecuada no favorecía a la
conservación de alimentos perecibles. Incluso se percató que estas instalaciones habitaban
perros y gatos, lo que podría desatar un foco infeccioso contaminando las carnes que terminan
en nuestros hogares.
En esa misma línea, según la visita realizada por los estudiantes de la carrera de
Derecho y Ciencias Políticas de la UNS del Santa en el presente año (2025), con el propósito