DOI: https://doi.org/10.71112/49n81k33
2390 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Los grafitis son tipos de representaciones inusuales en el área Puuc, aun cuando los
sitios de esta región presentan estilos arquitectónicos y escultóricos bien elaborados,
alcanzando para muchos el clímax del arte maya (S. IX-X d.C.). No obstante, se conocen tres
lugares en esta área cultural con presencia de grafitis (Mayer, 2014): En el primero, se sabe de
un único ejemplar localizado en el interior de un cuarto del Palacio del Gobernador en Uxmal,
que fue reportado y dibujado por primera vez por Teobert Maler en 1893, sin embargo, su
trabajo no fue publicado, sino tiempo después por Eduard Seler (Mayer, 2014). El grafito nos
muestra a un personaje humano en pie, vestido con rica prendas y con un tocado, pero, Maler
no ha sido el único en reportarlo, también se sabe que Thomas Gann publicó el mismo grafiti,
pero con diferencias muy marcadas a la versión de Maler (Mayer, 2014). El segundo lugar que
se reporta con evidencia de grafitis es Kabah, donde en al menos dos estructuras cuentan con
estos elementos, según Harry Pollock (Mayer, 2014), mientras que el tercer y último sitio es
Kakab que cuenta con numerosos ejemplos en tan sólo uno de sus cuartos, de allí la
importancia de este trabajo, pues este tipo de manifestación artística es escaza en la región.
Tal como se ha comentado es importante recalcar que sí existen diversas
representaciones artísticas a lo largo de toda el área Puuc utilizando diversas técnicas como la
pintura o trabajos en estuco para decorar paredes o estructuras (e inclusive cuevas), pero este
tipo de manifestaciones no entran en la definición de lo que es un grafiti. Sin embargo, a pesar
de que estos son escasos, existen otros lugares en el área maya donde los grafitis abundan,
siendo Guatemala el país donde se han tenido más reportes, en sitios como La Blanca, Nakum,
Tikal, entre otros (Paredes, 2023).
Por otra parte, aunque autores como Mayer, Barrera, Andrews, Krempbel y otros que
han visitado Kakab, no han dudado de que los grafitis sean prehispánicos, un análisis serio de
los mismos puede indicarnos que probablemente no todas las figuras las sean. En un plano
inferior de la escena de la pared noreste en el cuarto 1 aparecen tres figuras que rompen con el