DOI: https://doi.org/10.71112/q9k3xf16
1435 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
INTRODUCCIÓN
La educación superior atraviesa por una profunda transformación impulsada por la
globalización, la digitalización, la internacionalización del conocimiento y la creciente demanda
de profesionales capaces de desenvolverse en entornos multiculturales e interconectados. En
este escenario, las instituciones de educación superior (IES) enfrentan un reto muy importante
y es el de fortalecer sus capacidades institucionales para responder a un contexto
caracterizado por la cooperación internacional, la movilidad académica, la producción científica
colaborativa y la incorporación de tecnologías emergentes en los procesos de formación,
investigación, innovación y gestión (Knight, 2015; De Wit et al., 2020; UNESCO, 2021). Como
consecuencia, la gobernanza universitaria ha adquirido un papel estratégico en la consolidación
de instituciones capaces de adaptarse a escenarios dinámicos y altamente competitivos.
La gobernanza universitaria ha evolucionado desde modelos centrados exclusivamente
en la administración hacia enfoques orientados al liderazgo, la participación, la innovación y la
planificación estratégica. Actualmente se entiende como el conjunto de estructuras, políticas,
procesos y mecanismos mediante los cuales las universidades organizan la toma de
decisiones, gestionan sus recursos y orientan el cumplimiento de su misión institucional. Más
allá de la gestión administrativa, la gobernanza constituye un componente esencial para
promover la transparencia, la mejora continua, la responsabilidad social y la capacidad de
respuesta frente a los desafíos derivados de la transformación de la educación superior
(Altbach et al., 2009; Austin & Jones, 2015; Shattock, 2017).
En este contexto, la internacionalización se ha consolidado como uno de los principales
indices de calidad y desarrollo institucional. Hoy por hoy trasciende la movilidad de estudiantes
y profesores para convertirse en una estrategia transversal que integra el currículo, la
investigación, la innovación, la extensión y la gestión universitaria (Knight, 2015; De Wit et al.,
2020). La participación en redes académicas internacionales, proyectos de investigación