DOI: https://doi.org/10.71112/099jjd07
1340 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
implementar servicios y estrategias que integren el desarrollo personal, actividades culturales,
orientación académica y espacios que fortalezcan la formación del estudiante, así como su
sentido de pertenencia dentro de la institución.
Esta perspectiva plantea que el bienestar no depende únicamente de la ausencia de
enfermedades, sino también del entorno académico y social. Por ello, las universidades tienen
la responsabilidad de participar activamente en la prevención, promoción de estilos de vida
saludables y generación de ambientes que favorezcan el desarrollo integral del alumnado. Esta
visión adquiere especial importancia debido a que el bienestar emocional tiene una relación
directa con procesos necesarios para el desempeño académico, como la concentración,
organización del tiempo y capacidad para enfrentar las exigencias escolares.
Retos Colectivos y Factores de Riesgo en la Vida Universitaria
Diversos estudios han evidenciado que los estudiantes universitarios se enfrentan a
múltiples factores de riesgo que pueden afectar su bienestar durante su formacion académica,
tales como el estrés académico, problemas de sueño, falta de actividad física, ansiedad y la
dificultad para mantener rutinas saludables. En este sentido, investigaciones como la de
Vences Camacho et al. (2023) señalan que un sólido bienestar psicológico, especialmente en
los alumnos de nuevo ingreso, funciona como un elemento protector que ayuda a reducir los
niveles de estrés y depresión, facilitando la adaptación a la vida universitaria.
De igual manera, factores como la percepción de apoyo percibido, la confianza en las
propias capacidades y la satisfacción con la experiencia académica influyen significativamente
en la permanencia escolar y el rendimiento óptimo, sobre todo en los primeros semestres,
cuando el alumnado experimenta cambios drásticos en sus rutinas y nuevas exigencias de
organización personal. Cuando estas dimensiones emocionales y motivacionales se ven
afectadas, suelen desencadenarse consecuencias críticas como el bajo rendimiento, el