Forma Descripción generada automáticamente
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Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias
Volumen 3, Número 3, 2026, julio-septiembre
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
DESIGUALDAD REGIONAL EN LA EFECTIVIDAD DEL GASTO PÚBLICO EN
PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL PERÚ
REGIONAL INEQUALITY IN THE EFFECTIVENESS OF PUBLIC SPENDING ON
GENDER-BASED VIOLENCE PREVENTION IN PERU
Roger Cristian Quispe Mamani
Perú
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
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Desigualdad regional en la efectividad del gasto público en prevención de la
violencia de género en el Perú
Regional inequality in the effectiveness of public spending on gender-based
violence prevention in Peru
Roger Cristian Quispe Mamani
a,*
roger.quispe@unjbg.edu.pe
https://orcid.org/0000-0003-3940-0282
*
Autor de correspondencia: roger.quispe@unjbg.edu.pe,
a
Universidad Nacional Jorge Basadre
Grohmann, Perú
RESUMEN
El presente estudio analiza la desigualdad regional en la efectividad del gasto público en la
prevención de la violencia de género en el Perú, con el objetivo de determinar si la inversión
pública contribuye a reducir las distintas formas de violencia contra la mujer. La investigación
adopta un enfoque cuantitativo, de tipo aplicado y explicativo, utilizando datos secundarios
provenientes de la Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales (ENARES 2024) y del Portal
de Datos Abiertos del Ministerio de Economía y Finanzas. Se estimaron modelos de regresión
lineal múltiple a nivel departamental, incorporando variables socioeconómicas,
sociodemográficas y culturales. Los resultados evidencian que el gasto público no presenta
efectos estadísticamente significativos sobre la reducción de la violencia física, psicológica, grave
ni del entorno. En contraste, los roles tradicionales de género muestran una influencia
significativa en la mayoría de los modelos, mientras que la autonomía económica de las mujeres
actúa como factor protector en determinadas dimensiones. Se concluye que la violencia de
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género responde principalmente a factores culturales más que a la asignación presupuestal, lo
que sugiere la necesidad de reorientar las políticas públicas hacia estrategias de cambio
sociocultural y empoderamiento femenino.
Palabras clave: Violencia de género; Gasto público; Desigualdad regional; Factores culturales;
Perú
ABSTRACT
This study analyzes regional inequality in the effectiveness of public spending on gender-based
violence prevention in Peru, with the aim of determining whether public investment contributes to
reducing the various forms of violence against women. The research adopts a quantitative,
applied, and explanatory approach, using secondary data from the National Survey on Social
Relations (ENARES 2024) and the Open Data Portal of the Ministry of Economy and Finance.
Multiple linear regression models were estimated at the departmental level, incorporating
socioeconomic, sociodemographic, and cultural variables. The results show that public spending
does not have statistically significant effects on reducing physical, psychological, and
environmental violence. In contrast, traditional gender roles show a significant influence in most
models, while women's economic autonomy acts as a protective factor in certain dimensions. It
is concluded that gender-based violence is primarily driven by cultural factors rather than budget
allocations, suggesting the need to reorient public policies toward strategies for sociocultural
change and women's empowerment.
Keywords: Gender-based violence; Public spending; Regional inequality; Cultural factors; Peru
Recibido: 24 junio 2026 | Aceptado: 12 julio 2026 | Publicado: 13 julio 2026
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
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INTRODUCCIÓN
La violencia contra la mujer constituye un problema público estructural y persistente en
el Perú y en América Latina, caracterizado por su arraigo en patrones socioculturales,
desigualdades de género y limitaciones institucionales. En el caso peruano, la evidencia
estadística muestra la magnitud del fenómeno: según el Instituto Nacional de Estadística e
Informática (INEI), a través de la Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales (ENARES), una
proporción significativa de mujeres ha experimentado violencia psicológica, física o sexual.
Asimismo, el Programa Presupuestal orientado a Resultados para la Reducción de la Violencia
contra la Mujer señala que 7 de cada 10 mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia,
evidenciando la gravedad del problema a nivel nacional . Este fenómeno no solo vulnera
derechos fundamentales, sino que también limita el desarrollo económico, la cohesión social y
la gobernanza territorial.
Desde una perspectiva académica, la violencia de género ha sido analizada como un
fenómeno multidimensional y estructural. Autores como Alvites y Duárez (2025) destacan que
en el Perú la violencia de género se configura como un problema público en constante disputa,
condicionado por factores institucionales y socioculturales. De manera similar, sostienen que
las desigualdades de género se reproducen en espacios educativos y sociales, consolidando
prácticas de violencia normalizada. Araúz-Reyes y Stanziola (2025) enfatizan la naturalización
de la violencia en espacios públicos, mientras que Gamarra-Amaya et al. (2025) evidencian su
persistencia en el ámbito laboral. Por su parte, Paz-Ruiz (2025) resalta las limitaciones de los
mecanismos de protección institucional, y González Haro (2024) señala la desarticulación del
sistema de justicia como un factor que agrava la indefensión de las víctimas. En conjunto, estos
estudios coinciden en que la violencia de género responde a una estructura compleja donde
interactúan factores culturales, económicos e institucionales.
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565 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
En este contexto, el problema de investigación que aborda el presente estudio se
centra en la existencia de desigualdades regionales en la efectividad del gasto público
destinado a la prevención de la violencia de género en el Perú. A pesar de la implementación
de políticas públicas y del incremento del presupuesto asignado al Programa Presupuestal
1002 (según el Ministerio de Economía y Finanzas - MEF), no se observa una reducción
homogénea de los niveles de violencia entre departamentos. Esto plantea un vacío de
conocimiento relevante: ¿en qué medida el gasto público logra reducir la violencia de género de
manera efectiva y equitativa en las distintas regiones del país?.
La relevancia del estudio radica en que permite evaluar no solo el nivel de inversión
pública, sino su impacto real en la transformación de patrones socioculturales y en la reducción
de la violencia. En línea con lo señalado por Brito Omaña (2024) y Luna Lara y Rodríguez
(2024), las políticas de prevención requieren un enfoque integral que articule intervenciones
educativas, comunitarias y comunicacionales para modificar conductas y normas sociales.
Asimismo, Holguín et al. (2024) destacan la importancia de estrategias comunicacionales en la
sensibilización social, mientras que Riquelme y Quiroz (2024) subrayan el rol del sistema
judicial en la reproducción o mitigación de desigualdades de género. Estos aportes refuerzan la
necesidad de evaluar la efectividad del gasto público desde una perspectiva multidimensional.
Desde el punto de vista teórico, la investigación se sustenta en el Modelo Ecológico de
la Violencia contra la Mujer, desarrollado por la Organización Mundial de la Salud y adoptado
en el diseño del programa presupuestal peruano, el cual plantea que la violencia es el resultado
de la interacción de factores en cuatro niveles: individual, relacional, comunitario y social . Este
enfoque permite comprender que la violencia no responde a una única causa, sino a un
sistema complejo de determinantes como la desigualdad de género, la dependencia
económica, las normas sociales, las dinámicas familiares y las condiciones socioeconómicas.
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566 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
En coherencia con este marco teórico, el estudio incorpora un conjunto de variables
que representan dichas dimensiones. En el nivel socioeconómico, se consideran indicadores
como el acceso a servicios básicos y el índice de condiciones de vida. En el nivel cultural y
relacional, se incluyen variables como la autonomía económica de la mujer, la participación
social y los roles tradicionales de género. Asimismo, se incorporan indicadores de violencia en
distintas dimensiones: violencia psicológica, violencia física, violencia grave y violencia del
entorno. Finalmente, se incluyen variables de gasto público como eje central del análisis.
Respecto a los antecedentes, diversos estudios en América Latina han evidenciado
que la violencia de género es un fenómeno estructural vinculado a la desigualdad, la
normalización de la violencia y la debilidad institucional. Investigaciones recientes destacan que
la violencia no solo se reproduce en el ámbito privado, sino también en el espacio social y
comunitario, reforzada por patrones culturales y relaciones de poder desiguales (Alvites &
Duárez, 2025). Asimismo, se ha demostrado que las intervenciones públicas pueden ser
efectivas cuando logran incidir en factores estructurales como la educación, la autonomía
económica y las normas sociales.
En el caso peruano, el Programa Presupuestal orientado a Resultados para la
Reducción de la Violencia contra la Mujer constituye un esfuerzo multisectorial que articula
intervenciones educativas, comunitarias y de atención integral, organizadas en niveles de
prevención primaria, secundaria y terciaria . Este programa establece indicadores claros de
resultado, como la reducción de la violencia psicológica, física y sexual en la relación de pareja,
así como la disminución del feminicidio y la violencia sexual. No obstante, aún existe un vacío
en la literatura respecto a la evaluación de su efectividad territorial, lo cual justifica la presente
investigación.
El estudio se desarrolla en el contexto del Perú contemporáneo, caracterizado por
profundas desigualdades regionales en términos de desarrollo económico, acceso a servicios y
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condiciones socioculturales. Estas brechas influyen directamente en la prevalencia de la
violencia y en la capacidad de respuesta del Estado, generando escenarios diferenciados que
requieren análisis específicos. En este sentido, la investigación adopta un enfoque cuantitativo
basado en el uso de datos secundarios provenientes de ENARES (INEI) y registros
administrativos del MEF, agregados a nivel departamental.
Por ello, el objetivo general de la investigación es analizar la desigualdad regional en
la efectividad del gasto público en la prevención de la violencia de género en el Perú,
evaluando la relación entre la inversión estatal y los indicadores de violencia y cambio cultural.
Como hipótesis central se plantea que el gastoblico en prevención de la violencia de género
no tiene un efecto homogéneo a nivel regional, debido a la influencia de factores
socioeconómicos y culturales que condicionan su efectividad.
METODOLOGÍA
El presente estudio se desarrolla bajo un enfoque cuantitativo, debido a que busca
analizar la relación entre variables observables y medibles, utilizando datos secundarios
provenientes de encuestas nacionales y registros administrativos. Este enfoque permite
identificar patrones, relaciones y posibles efectos del gasto público sobre la violencia de género
a nivel regional, a partir del uso de herramientas estadísticas y econométricas.
Tipo y nivel de investigación
La investigación es de tipo aplicada, ya que busca generar evidencia empírica útil para
la toma de decisiones en políticas públicas orientadas a la reducción de la violencia de género.
Asimismo, presenta un nivel explicativo-relacional, dado que no solo describe el fenómeno, sino
que analiza la relación entre el gasto público y los indicadores de violencia, incorporando
variables de control socioeconómicas y culturales.
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Diseño de investigación
El diseño es no experimental y observacional, dado que no se manipulan las variables
de estudio. Presenta un carácter mixto transversal con componente temporal corto, debido a
que:
Las variables de violencia, socioeconómicas y culturales corresponden a un corte
transversal agregado (ENARES)
Las variables de gasto público incorporan una dimensión temporal (20222024)
Por tanto, el estudio se aproxima a un diseño de tipo panel corto agregado (pseudo-
panel), donde la unidad de análisis (departamento) es observada en distintos momentos a
través del gasto público.
Asimismo, el enfoque es ecológico, ya que el análisis se realiza a nivel departamental
y no individual.
Población, muestra y unidad de análisis
La población de estudio está conformada por la totalidad de departamentos del Perú.
La unidad de análisis corresponde a los departamentos del país (n ≈ 25), construidos a partir de
la agregación de microdatos individuales de la Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales
(ENARES) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), así como de información
de gasto público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Debido a la naturaleza del estudio, no se emplea un muestreo probabilístico, sino que
se trabaja con una muestra censal agregada, que incluye todos los departamentos disponibles
en la base de datos.
Técnicas de recolección de datos
La investigación utiliza datos secundarios, provenientes de:
ENARES (INEI): para la construcción de indicadores de violencia, variables
sociodemográficas y culturales.
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Registros administrativos del MEF: para la obtención de información sobre gasto público
en el Programa Presupuestal 1002.
La técnica principal es la revisión documental y procesamiento estadístico de bases de
datos, lo cual permite garantizar representatividad y confiabilidad en los datos utilizados.
Instrumentos y procesamiento de datos
El instrumento de recolección corresponde a los cuestionarios estructurados de
ENARES, los cuales contienen módulos sobre relaciones sociales, violencia de género,
condiciones socioeconómicas y características demográficas.
El procesamiento de datos se realizó mediante el software SPSS, siguiendo las
siguientes etapas:
1. Depuración y selección de variables relevantes
2. Recodificación de variables categóricas en variables binarias (dummy)
3. Construcción de indicadores compuestos, tales como:
o Índices de violencia (psicológica, física, grave y del entorno)
o Índices de cambio cultural (autonomía, participación, roles de género)
4. Agregación de datos a nivel departamental (promedios ponderados)
5. Integración de bases de datos (ENARES + MEF)
Variables y dimensiones de análisis
Tabla 1
Dimensiones e indicadores para el análisis del gasto público en prevención de la violencia de
género
Tipo de
variable
Dimensión
Indicador
Dependiente
Violencia
psicológica
Proporción de mujeres que experimentan control por
celos
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Tipo de
variable
Dimensión
Indicador
Violencia de
género
Proporción de mujeres que sufren insultos o humillación
Violencia física
Proporción de mujeres que sufren agresión física
Violencia grave
Proporción de mujeres con moretones por violencia
Proporción de mujeres con heridas o cortes por
violencia
Proporción de mujeres con fracturas o lesiones graves
Violencia del
entorno
Proporción de mujeres agredidas jalando el cabello
Proporción de mujeres agredidas con bofetadas
Proporción de mujeres empujadas o tiradas al suelo
Independiente
Gasto público
en prevención
de violencia
Gasto público
Gasto total en prevención de violencia de género
Crecimiento del gasto público en prevención
Gasto promedio en prevención de violencia
Control
Socioeconómica
Proporción de hogares con acceso a agua segura
Proporción de hogares con saneamiento adecuado
Proporción de hogares con acceso a electricidad
Índice de condiciones socioeconómicas del hogar
Sociodemográfica
Edad promedio de la población
Proporción de mujeres en la población
Nivel educativo promedio alcanzado
Proporción de población ocupada
Proporción de personas con pareja
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571 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Tipo de
variable
Dimensión
Indicador
Cultural
Proporción de mujeres con autonomía económica
Proporción de mujeres con participación social
Índice de roles tradicionales de género
Estas variables permiten analizar la influencia de factores estructurales y culturales
sobre la efectividad del gasto público.
Técnicas de análisis
Se emplean técnicas de análisis estadístico descriptivo e inferencial, incluyendo:
Estadística descriptiva (medias, proporciones, dispersión)
Análisis correlacional
Modelos de regresión lineal múltiple, para estimar el efecto del gasto público sobre los
indicadores de violencia, controlando por variables socioeconómicas y culturales
El modelo general es:
Violencia_dep = β0 + β1(Gasto) + β2(Socioeconómico) + β3(Cultural) + ε
Criterios de inclusión y exclusión
Inclusión:
Registros válidos de ENARES
Variables completas necesarias para el análisis
Departamentos con información disponible de gasto público
Exclusión:
Casos con valores perdidos o inconsistentes
Variables no relevantes para el modelo
Registros duplicados
Consideraciones éticas
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El estudio utiliza datos secundarios anonimizados, por lo que no compromete la
identidad ni la privacidad de las personas encuestadas. Asimismo, se respetan los principios de
uso responsable de la información y confidencialidad de los datos, conforme a las normativas
del INEI.
Limitaciones del estudio
Entre las principales limitaciones se encuentran:
Uso de datos agregados (posible falacia ecológica)
Limitaciones en la medición de variables culturales complejas
Falta de información longitudinal que permita evaluar causalidad en el tiempo
Dependencia de la calidad de los datos secundarios
No obstante, estas limitaciones no invalidan los resultados, sino que deben ser
consideradas en su interpretación.
RESULTADOS
Analisis descriptivo
El análisis de la distribución del gasto público en el Programa Presupuestal 1002 evidencia una
marcada desigualdad territorial en la asignación de recursos, caracterizada por una fuerte
concentración en determinados departamentos y una limitada o nula inversión en otros.
En particular, regiones como Cusco y La Libertad concentran una proporción significativamente
mayor del gasto acumulado, mientras que departamentos como Moquegua, Pasco, San Martín
y Ucayali presentan niveles prácticamente inexistentes de ejecución presupuestal. Esta
heterogeneidad no solo refleja diferencias en la priorización del gasto público, sino también
posibles brechas en la capacidad de gestión regional y en la implementación de políticas de
prevención.
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Desde una perspectiva analítica, este patrón sugiere que el gasto público en prevención de la
violencia de género no sigue un criterio homogéneo ni necesariamente alineado con la magnitud
del problema, lo cual constituye un primer indicio de ineficiencia en la asignación de recursos
públicos.
Tabla 2
Distribución del gasto público en el Programa Presupuestal 1002 por departamento, Perú
(20222024)
Gasto total
acumulado (S/.)
Crecimiento del
gasto (%)
Participación del
gasto (%)
Gasto en
prevención (%)
78,508.56
0.01
0.62
913.20
0.00
0.01
45,620.00
0.00
0.36
292,523.36
1,64
0.02
2.32
437,872.88
0.03
3.47
3,979,267.00
0.32
31.55
362,661.00
0.03
2.88
57,854.30
0.00
0.46
83,500.00
0.28
0.01
0.66
493,142.23
0.04
3.91
1,702,270.51
4,31
0.14
13.50
66,138.28
0.01
0.52
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Gasto total
acumulado (S/.)
Crecimiento del
gasto (%)
Participación del
gasto (%)
Gasto en
prevención (%)
11,930.00
0.00
0.09
259,205.81
0.02
2.06
850.00
0.00
0.01
0.00
0.00
0.00
0.00
0.00
0.00
250,907.65
7,69
0.02
1.99
23,859.50
0.00
0.19
0.00
0.00
0.00
5,526.00
0.00
0.04
0.00
0.00
0.00
Nota: Los valores se presentan en promedios departamentales. Los porcentajes han sido
multiplicados por 100. () indica valores no disponibles.
Los indicadores de violencia de género muestran una alta variabilidad regional en todas
sus dimensiones, destacando especialmente la violencia psicológica como la más extendida,
seguida de la violencia física y grave.
Departamentos como Apurímac, Cusco y Puno presentan niveles elevados en múltiples
formas de violencia, lo que evidencia la coexistencia de diferentes manifestaciones del fenómeno
en territorios específicos. En contraste, regiones como Ica, Piura y La Libertad registran niveles
relativamente menores, lo que sugiere condiciones estructurales diferenciadas.
Este comportamiento revela que la violencia de género no es un fenómeno uniforme,
sino profundamente condicionado por factores territoriales, sociales y culturales. Asimismo, la
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simultaneidad de distintos tipos de violencia en una misma región refuerza la idea de que se trata
de un problema multidimensional que requiere intervenciones integrales.
Tabla 3
Indicadores de violencia de género por departamento en el Perú
Violencia física
(%)
Violencia
psicológica (%)
Violencia grave
(%)
Violencia del
entorno (%)
16.00
25.00
11.00
5.00
19.00
36.00
21.00
13.00
34.00
46.00
32.00
15.00
10.00
32.00
20.00
13.00
24.00
42.00
24.00
8.00
10.00
17.00
16.00
3.00
4.00
23.00
16.00
15.00
24.00
42.00
32.00
13.00
17.00
25.00
25.00
7.00
19.00
27.00
22.00
12.00
6.00
19.00
19.00
7.00
20.00
30.00
26.00
12.00
9.00
16.00
15.00
5.00
12.00
24.00
25.00
8.00
12.00
26.00
16.00
12.00
19.00
30.00
18.00
10.00
20.00
24.00
21.00
18.00
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Violencia física
(%)
Violencia
psicológica (%)
Violencia grave
(%)
Violencia del
entorno (%)
18.00
24.00
21.00
11.00
19.00
26.00
25.00
8.00
7.00
16.00
14.00
6.00
30.00
40.00
26.00
17.00
12.00
21.00
19.00
9.00
17.00
26.00
22.00
10.00
11.00
26.00
21.00
8.00
16.00
24.00
15.00
10.00
Nota: Los valores representan proporciones promedio departamentales expresadas en
porcentaje. Fuente: Elaboración propia con base en ENARES (INEI).
El análisis del índice socioeconómico muestra la existencia de brechas estructurales
importantes entre departamentos, donde regiones como Lima, Callao y Moquegua presentan
mejores condiciones, mientras que departamentos como Huancavelica, Cajamarca y Loreto
evidencian mayores niveles de precariedad.
Estas diferencias reflejan desigualdades en el acceso a servicios básicos,
infraestructura y condiciones de vida, las cuales constituyen factores contextuales relevantes
para comprender la persistencia de la violencia. No obstante, los resultados posteriores del
modelo econométrico sugieren que estas condiciones, aunque importantes, no explican
directamente la variación en los niveles de violencia, lo que indica que su influencia es más
indirecta o mediada por otras dimensiones.
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Imagen 1
Indicadores socioeconómicos por departamento en el Perú
Nota. Los valores corresponden a promedios departamentales. Las variables de acceso a
servicios se expresan en porcentaje. Fuente: Elaboración propia con base en ENARES (INEI).
A diferencia de la dimensión socioeconómica, el índice sociodemográfico presenta una
relativa homogeneidad entre departamentos, con variaciones poco pronunciadas.
Este comportamiento sugiere que factores como edad, educación, ocupación y estado
conyugal no generan diferencias sustanciales a nivel territorial en el Perú, al menos en términos
agregados. En consecuencia, su capacidad explicativa sobre la violencia de género resulta
limitada, lo cual se confirma en los modelos econométricos donde estas variables no presentan
significancia estadística.
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Este hallazgo es relevante porque permite descartar parcialmente la hipótesis de que
las características demográficas por sí solas determinan la incidencia de la violencia.
Imagen 2
Índice de la dimensión sociodemográfica por departamento en el Perú
Nota. El índice sociodemográfico se construyó a partir del promedio de la edad, nivel educativo,
proporción de población ocupada y proporción de personas con pareja. Fuente: Elaboración
propia con base en ENARES (INEI).
El índice cultural revela diferencias significativas entre departamentos en relación con la
persistencia de patrones socioculturales asociados a desigualdad de género.
Regiones como Cusco, Huánuco, Pasco y Tumbes presentan valores más altos, lo que
indica una mayor presencia de normas y roles tradicionales que pueden legitimar o tolerar la
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violencia. En contraste, departamentos como Arequipa e Ica muestran valores relativamente
menores.
Este resultado es fundamental, ya que evidencia que la dimensión cultural no solo varía
territorialmente, sino que constituye un elemento clave para comprender las diferencias en los
niveles de violencia. A diferencia de otras dimensiones, esta variable captura aspectos
normativos y de comportamiento social que inciden directamente en la reproducción de la
violencia.
Imagen 3
Índice de la dimensión cultural por departamento en el Perú
Nota. El índice cultural se construyó a partir del promedio de la autonomía económica de las
mujeres, la participación social y los roles tradicionales de género. Valores cercanos a 1 indican
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mayor presencia de patrones culturales asociados a desigualdad de género. Fuente: Elaboración
propia con base en ENARES (INEI).
Analisis correlacional
El modelo estimado para la violencia sica presenta una capacidad explicativa
moderada, evidenciando que las variables incluidas logran capturar parcialmente la variabilidad
del fenómeno. Sin embargo, el análisis de los coeficientes revela que el gasto blico en
prevención no tiene un efecto estadísticamente significativo, lo que indica que mayores niveles
de inversión no se traducen necesariamente en reducciones de la violencia física a nivel
departamental.
De manera similar, las variables socioeconómicas y sociodemográficas no muestran una
relación significativa, lo que sugiere que las condiciones materiales y estructurales no son
determinantes directos de este tipo de violencia en el contexto analizado.
En contraste, la dimensión cultural emerge como un factor clave. En particular, los roles
tradicionales de género presentan una relación significativa con la violencia física, evidenciando
que los patrones socioculturales influyen directamente en su persistencia. Asimismo, la
autonomía económica de las mujeres muestra un efecto negativo con significancia marginal, lo
que sugiere que el empoderamiento económico puede contribuir a reducir la violencia, aunque
de manera aún limitada.
En conjunto, estos resultados indican que la violencia física responde más a factores
culturales que a variables económicas o de política pública.
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581 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Tabla 4
Resumen de resultados del modelo de regresión sobre la violencia física de género a nivel
departamental
Variable
Coeficiente
(B)
Error
estándar
Beta
estandarizado
t
p-
valor
Gasto promedio en
prevención
-0.000000009
0.000
-0.036
-
0.172
0.866
Índice socioeconómico
-0.036
0.049
-0.306
-
0.739
0.472
Nivel educativo
0.074
0.235
0.144
0.313
0.759
Población ocupada
-0.260
0.277
-0.217
-
0.940
0.363
Autonomía económica
-1.361
0.636
-0.482
-
2.140
0.050
Participación social
0.106
0.155
0.176
0.682
0.507
Roles tradicionales de
género
-0.961
0.320
-0.636
-
3.002
0.010
Nota. Variable dependiente: Proporción de mujeres que sufren violencia física. R² = 0.549; R²
ajustado = 0.323; F(7,14) = 2.432; p = 0.074.
El modelo de violencia psicológica presenta el mayor nivel de ajuste y significancia
estadística, lo que indica una mejor capacidad explicativa en comparación con los demás
modelos. Este resultado sugiere que las variables incluidas capturan de manera más precisa los
determinantes de este tipo de violencia.
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582 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Al igual que en el modelo anterior, el gasto público no muestra un efecto significativo, lo
que refuerza la evidencia de que la inversión en prevención no está generando impactos directos
en la reducción de la violencia psicológica.
En este caso, la dimensión cultural adquiere un rol aún más relevante. Los roles
tradicionales de género presentan un efecto altamente significativo y de mayor magnitud, lo que
evidencia que este tipo de violencia está profundamente arraigado en normas y prácticas
sociales.
Por otro lado, la autonomía económica de las mujeres muestra un efecto negativo
significativo, lo que confirma que el empoderamiento femenino constituye un mecanismo efectivo
para reducir la violencia psicológica.
Este modelo evidencia con mayor claridad que la violencia psicológica es una
manifestación fuertemente condicionada por factores culturales, más que por variables
económicas o institucionales.
Tabla 5
Resultados del modelo de regresión para la violencia psicológica a nivel departamental
Variable
B
Error estándar
Beta
t
p-valor
Constante
3.812
0.883
4.318
0.001
Gasto promedio en prevención
0.000000036
0.000
0.122
0.702
0.494
Índice socioeconómico
0.005
0.050
0.036
0.106
0.917
Nivel educativo
-0.078
0.239
-0.124
-0.325
0.750
Población ocupada
-0.450
0.282
-0.304
-1.598
0.132
Autonomía económica
-2.086
0.647
-0.600
-3.222
0.006
Participación social
-0.047
0.158
-0.064
-0.300
0.769
Roles tradicionales de género
-1.633
0.326
-0.876
-5.009
0.000
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
583 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Nota. Variable dependiente: violencia psicológica. R = 0.832; = 0.692; ajustado = 0.538;
F(7,14) = 4.494; p = 0.008. El modelo explica el 69.2% de la variación de la violencia psicológica
y presenta significancia estadística global.
El modelo correspondiente a la violencia física grave muestra una capacidad explicativa
similar al modelo de violencia física, aunque con menor nivel de significancia global, lo que
sugiere una mayor dificultad para explicar este tipo de violencia a partir de las variables
consideradas.
En este caso, el gasto público tampoco presenta un efecto significativo, manteniéndose
el patrón observado en los modelos anteriores. De igual forma, las variables socioeconómicas y
sociodemográficas no evidencian influencia relevante sobre la violencia grave.
No obstante, nuevamente la dimensión cultural se posiciona como el principal factor
explicativo. Los roles tradicionales de género presentan una relación significativa, lo que indica
que incluso las formas más severas de violencia están asociadas a la persistencia de patrones
culturales que legitiman o toleran este tipo de conductas.
A diferencia de los otros modelos, la autonomía económica no alcanza significancia
estadística, lo que podría indicar que en casos de violencia más extrema, los factores culturales
tienen un peso aún mayor que las condiciones individuales de empoderamiento.
Tabla 6
Resultados del modelo de regresión para la violencia física grave contra la mujer a nivel
departamental
Variable
B
Error estándar
Beta
t
p-valor
Constante
1.301
0.633
2.056
0.059
Gasto promedio en prevención
0.000000019
0.000
0.113
0.529
0.605
Índice socioeconómico
0.017
0.036
0.200
0.477
0.641
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584 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Variable
B
Error estándar
Beta
t
p-valor
Nivel educativo
-0.047
0.172
-0.128
-0.275
0.788
Población ocupada
-0.173
0.202
-0.200
-0.858
0.405
Autonomía económica
-0.583
0.464
-0.286
-1.255
0.230
Participación social
0.147
0.113
0.341
1.305
0.213
Roles tradicionales de género
-0.669
0.234
-0.614
-2.862
0.013
Nota. Variable dependiente: Índice de violencia física grave contra la mujer. R = 0.733; R² =
0.538; R² ajustado = 0.306; F(7,14) = 2.325; p = 0.085.
El modelo de violencia del entorno presenta una capacidad explicativa moderada, similar
a los modelos de violencia física y grave, y mantiene la consistencia en los resultados generales.
En este caso, el gasto público continúa sin mostrar un efecto significativo, lo que refuerza
la evidencia acumulada de que la inversión en prevención no está generando impactos directos
en ninguna de las dimensiones de la violencia analizadas.
Sin embargo, a diferencia de los modelos anteriores, la autonomía económica de las
mujeres se presenta como el principal factor significativo, evidenciando un efecto negativo sobre
la violencia del entorno. Este resultado sugiere que el empoderamiento económico no solo
reduce la violencia en el ámbito privado, sino también en contextos sociales más amplios.
Por su parte, los roles tradicionales de género muestran una influencia marginal, lo que
indica que, si bien la cultura sigue siendo relevante, su efecto es menos determinante en
comparación con otras formas de violencia.
Este hallazgo sugiere que la violencia del entorno responde a una combinación de
factores culturales y de empoderamiento, diferenciándose parcialmente de las otras dimensiones
analizadas.
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585 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
Tabla 7
Resultados del modelo de regresión para la violencia del entorno contra la mujer a nivel
departamental
Variable
B
Error estándar
Beta
t
p-valor
Constante
0.877
0.467
1.877
0.082
Gasto promedio en prevención
-0.000000036
0.000
-0.279
-1.325
0.206
Índice socioeconómico
0.007
0.026
0.103
0.250
0.806
Nivel educativo
0.023
0.127
0.084
0.184
0.857
Población ocupada
0.155
0.149
0.238
1.036
0.318
Autonomía económica
-0.764
0.343
-0.501
-2.230
0.043
Participación social
0.043
0.083
0.133
0.519
0.612
Roles tradicionales de género
-0.333
0.173
-0.408
-1.931
0.074
Nota. Variable dependiente: Violencia del entorno contra la mujer. R = 0.742; R² = 0.551; R²
ajustado = 0.327; F(7,14) = 2.455; p = 0.072.
Los resultados econométricos evidencian un patrón consistente en las distintas formas
de violencia analizadas. En primer lugar, el gasto público en prevención no presenta un efecto
estadísticamente significativo, lo que sugiere que la asignación de recursos no se traduce
directamente en reducciones de la violencia de género a nivel departamental. En segundo lugar,
las variables socioeconómicas y sociodemográficas muestran una limitada capacidad explicativa,
indicando que las condiciones materiales y estructurales no son determinantes directos del
fenómeno. En contraste, la dimensión cultural, particularmente los roles tradicionales de género,
emerge como el principal factor explicativo en la mayoría de los modelos, evidenciando la
influencia de patrones socioculturales en la persistencia de la violencia. Asimismo, la autonomía
económica de las mujeres se identifica como un factor protector en algunas dimensiones, lo que
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
586 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
resalta la importancia del empoderamiento femenino. En conjunto, los resultados indican que la
violencia de género responde principalmente a factores culturales más que económicos.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos evidencian que el gasto público en prevención de la violencia
de género no presenta efectos significativos sobre la reducción de la violencia, lo cual coincide
con planteamientos que señalan que este fenómeno no responde exclusivamente a factores
económicos, sino a su construcción como problema social y cultural (Alvites Sosa & Duárez
Mendoza, 2025). En este sentido, la ausencia de impacto del gasto sugiere limitaciones en el
enfoque de las políticas públicas, especialmente cuando estas no incorporan transformaciones
en los patrones socioculturales.
En contraste, la dimensión cultural, particularmente los roles tradicionales de género,
emerge como el principal determinante de la violencia en todas sus formas, lo que se alinea con
estudios que evidencian la normalización de prácticas violentas en contextos sociales donde
persisten estructuras de desigualdad (Araúz-Reyes & Stanziola, 2025). Asimismo, la literatura ha
demostrado que estas dinámicas se reproducen en diversos espacios, incluyendo el ámbito
educativo y laboral, reforzando relaciones de poder desiguales (Gamarra-Amaya et al., 2025).
Por otro lado, la autonomía económica de las mujeres se identifica como un factor
protector, lo cual coincide con investigaciones que destacan el empoderamiento como un
mecanismo clave para reducir la vulnerabilidad frente a la violencia (Paz-Ruiz, 2025). Sin
embargo, su efecto limitado en algunos modelos sugiere que el empoderamiento individual no
es suficiente si no se acompaña de cambios estructurales e institucionales, especialmente en
contextos donde existe desarticulación en los sistemas de protección (González Haro, 2024).
Por último, los resultados refuerzan la necesidad de replantear las estrategias de
intervención, orientándolas hacia enfoques integrales que prioricen el cambio cultural, la
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
587 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
educación y la sensibilización social, tal como proponen diversas investigaciones en el campo
(Holguín Pinargote et al., 2024; Brito Omaña, 2024). En este marco, la principal contribución del
estudio radica en evidenciar empíricamente que la violencia de género en el Perú está más
asociada a factores culturales que al nivel de gasto público, aportando así a la discusión sobre
la efectividad de las políticas públicas en este ámbito.
CONCLUSIONES
a. La presente investigación demuestra que la efectividad del gasto público en la
prevención de la violencia de género en el Perú es limitada, evidenciando que no existe una
relación estadísticamente significativa entre el nivel de inversión y la reducción de la violencia
en sus distintas dimensiones. En el modelo de violencia física, el gasto no resultó significativo
(p = 0.866), patrón que se repite en la violencia psicológica (p = 0.494), violencia grave (p =
0.605) y violencia del entorno (p = 0.206), lo que confirma la hipótesis de que el gasto público,
por sí solo, no constituye un mecanismo suficiente para disminuir este problema.
b. En contraste, los resultados muestran que la dimensión cultural es el principal
determinante de la violencia de género. Los roles tradicionales de género presentan efectos
significativos en la violencia física (p = 0.010), psicológica (p = 0.000) y grave (p = 0.013),
evidenciando que los patrones socioculturales explican de manera consistente la
persistencia del fenómeno. Asimismo, la autonomía económica de las mujeres muestra
efectos negativos y significativos en la violencia psicológica (p = 0.006) y del entorno (p =
0.043), lo que confirma parcialmente la hipótesis de que el empoderamiento femenino actúa
como factor protector.
c. Adicionalmente, los modelos presentan capacidades explicativas moderadas,
destacando el caso de la violencia psicológica (R² = 0.692), lo que refuerza la solidez de los
hallazgos. Estos resultados permiten concluir que la violencia de género responde
DOI: https://doi.org/10.71112/tb1x5t92
588 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
principalmente a factores culturales s que a variables económicas o de asignación
presupuestal, cumpliéndose así el objetivo de la investigación.
d. Finalmente, se identifican neas pendientes de investigación, particularmente en
el análisis de la calidad del gasto público, la implementación territorial de políticas y la
interacción entre factores culturales e institucionales, aspectos que podrían profundizar la
comprensión del femeno y mejorar la efectividad de las intervenciones futuras.
Declaración de conflicto de interés
Declaro no tener ningún conflicto de interés relacionado con esta investigación.
Declaración de contribución a la autoría
Roger Cristian Quispe Mamani: metodología, conceptualización, redacción del borrador
original, revisión y edición de la redacción
Declaración de uso de inteligencia artificial
El autor declara que utilizo la Inteligencia Artificial como apoyo para este artículo, y que
esta herramienta no sustituyó de ninguna manera la tarea o proceso intelectual, manifiestan y
reconoce que este trabajo fue producto de un trabajo intelectual propio, que no ha sido
publicado en ninguna plataforma electrónica de inteligencia artificial.
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