DOI: https://doi.org/10.71112/3ngp3048
25 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 3, 2026, julio-septiembre
auténticos ecosistemas de pluralismo epistemológico. Sin embargo, en la cotidianeidad
práctica, este horizonte plurinacional tropieza con resistencias estructurales muy arraigadas. En
la enseñanza de las ciencias jurídicas se ve con mayor nitidez, ya que los dogmas del derecho
positivo clásico se resisten a ceder espacio en las aulas.
En medio de esta tensión académica está el estudiante migrante. Los jóvenes que
llegan a las universidades urbanas provenientes de comunidades aymaras, quechuas o urus,
portan un enorme capital cultural: manejan idiomas nativos, practican la reciprocidad comunal y
entienden la justicia desde la perspectiva del territorio. Sin embargo, al traspasar las puertas de
instituciones como la Universidad Técnica de Oruro (UTO), este bagaje choca frontalmente con
un entorno que pocas veces lo reconoce y, muy frecuentemente, lo subalterniza. En vez de ser
un espacio de emancipación, el recinto universitario se convierte en una frontera de fricción
donde el estudiante sufre presiones sutiles pero constantes para homogeneizarse.
Por ello, esta investigación se acerca a la trayectoria del estudiante rural, no como una
simple historia de “adaptación exitosa”, sino interrogando acerca del altísimo costo identitario
que dicha adaptación exige también en estudios efectuados por Flore y Quispe (2022). El
objetivo central de nuestro estudio fue examinar cómo el currículo, la pedagogía y el clima de
interacción urbana interactúan en conjunto, desencadenando un proceso de erosión de la
identidad originaria. Al visibilizar esta realidad, pretendemos romper el mito de la neutralidad
académica, demostrando que la pretendida “universalidad” de la ciencia jurídica esconde
mecanismos de exclusión que terminan por asimilar al sujeto indígena al molde de la
modernidad occidental.
Marco teórico
El cimiento teórico de este estudio se nutre de la perspectiva decolonial, tomando como
la luz analítica de la noción de colonialidad del saber propuesta por (Quijarro, 2000). Esta
categoría nos permite entender que, aunque el colonialismo administrativo llegó a su fin, las