DOI: https://doi.org/10.71112/j88rhz22
3424 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
de la autora, los símbolos culturalmente disponibles que evocan representaciones múltiples y
que pueden ser contradictorias.
Las adolescentes que están frente a la decisión de interrumpir un embarazo, tal y como
lo explican Ituarte y López (2021), atraviesan por un proceso donde interviene el rol de la
familia, el lugar que tiene el marco legal en la toma de la decisión, el peso del estigma y la
sanción moral, y las expectativas respecto de la atención en servicios de salud. Entonces, ¿son
ellas, las mujeres adolescentes, el escenario idóneo para indagar sobre su propia historia y
comprobar el peso de poder que está presente en un aborto?
Un segundo elemento que merece atención en la definición del género de Scott son los
conceptos normativos que manifiestan las interpretaciones de los significados de los símbolos,
reflejadas en doctrinas religiosas, educativas, políticas o culturales que están a menudo
dictadas por el consenso social. Uno de los ejemplos que más se ajusta a este elemento es la
negativa de una mujer a convertirse en madre, lo cual está en contra de este orden simbólico, a
razón de que es la maternidad la expresión en su máxima potencia de la diferencia sexual y
que, en todas las culturas, es inherente a lo femenino (Lamas 2009).
Un tercer componente del género son las políticas y las referencias a las instituciones y
organizaciones sociales, en donde se pone sobre la mesa el desconocimiento, desinformación
o barreras en el acceso a la interrupción del embarazo durante la adolescencia. Veldhuis,
Sánchez et al. (2022) exponen que la existencia de servicios legales no ha garantizado por
completo su acceso. Las autoras manifiestan que, a pesar de contar con servicios médicos y
acceso por vías legales, existen mujeres que optan por abortar fuera de contextos clínicos.
Estas razones van desde falta de información, costos, falta de privacidad, la distancia,
normatividad, límites gestacionales, temor a la estigmatización y, por supuesto, edad.
El cuarto aspecto del género de acuerdo con Scott es la identidad subjetiva, de tal forma
que se requiere una investigación de cómo estas identidades se construyen individual y