DOI: https://doi.org/10.71112/wn4kwn95
2371 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
reflexivas, preguntas que despierten curiosidad, o imágenes del tema, este hallazgo guarda
relación con lo que manifiesta Piguave (2016), quien insiste en que las técnicas motivacionales
deben dejar atrás esquemas tradicionales, para pasar a activar la participación desde el primer
momento, por lo tanto, se puede afirmar que anticipar el texto es eficaz como técnica de
motivación, ya que logra despertar curiosidad genuina y facilita la activación de conocimientos
previos, lo que a su vez potencia de manera notable la lectura.
Otro punto importante es el uso de textos adecuados, pues los datos indican que la gran
mayoría del grupo percibe coherencia clara entre lecturas propuestas y su realidad, esta
conexión impulsa la implicación emocional y cognitiva, un aspecto que (Figueroa 2024)nos dice
que el estudiante al sentirse reflejado en el contenido, la lectura deja de ser una imposición
académica y se convierte en un recurso indispensable para el entendimiento, sin embargo, el
pequeño porcentaje que expresa desinterés, invita a reflexionar y elegir urgencia temáticas y
estilos lectores diferenciados.
La práctica de lectura guiada refuerza: el acompañamiento cercano del docente influye
de forma directa y poderosa en la comprensión, ya que las preguntas orientadoras, el diálogo
fluido y las aclaraciones oportunas ayudan a estructurar el pensamiento y a mantener la
atención viva, algo que encaja perfectamente con lo destacado por Muñoz (2020) sobre la
importancia de elegir técnicas de motivación para generar aprendizajes verdaderamente
significativos. Aun así, la dependencia bastante marcada de la guía para terminar las
actividades deja claro que el camino hacia una autonomía lectora sólida todavía necesita más
trabajo y refuerzo intencional.
Sin embargo, en la motivación extrínseca aparece un clima muy positivo, debido a que
el reconocimiento de méritos y la valoración sincera de la participación crean un ambiente
favorable en el aula, y a pesar de que estos estímulos ayudan a sostener disposición inicial,
los resultados también muestran que el verdadero reto consiste en construir una motivación