DOI: https://doi.org/10.71112/gch0yv69
1383 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
INTRODUCCIÓN
En el contexto de la educación superior, la acreditación de programas académicos
representa un reconocimiento público de calidad otorgado por organismos externos como lo
indica CACEI (2026) La acreditación de un programa académico, tanto de técnico superior
universitario (TSU), como de nivel superior, es el reconocimiento público que una organización
acreditadora otorga, en el sentido de que éste cumple con determinados criterios y parámetros
de calidad. Significa también que el programa tiene pertinencia social. En México, entidades
como el CONAIC y el COPAES establecen criterios rigurosos que buscan asegurar la
pertinencia, eficacia y mejora continua de las carreras profesionales así como también es una
premisa como bien lo indican Camacho, Ochoa (2017) La búsqueda de la calidad en la
operación de los programas educativos de instituciones públicas ha sido una estrategia
adoptada para posibilitar una educación incluyente, premisa sustentada en la declaración de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación (UNESCO). Aunado a ello la calidad
del programa de estudios responde a la sociedad como se indica en Navarro, Espinosa, Gómez
(2017) el impacto directo en la mejora permanente de los servicios educativos que prestan a la
sociedad. Esto ha ido creciendo también de la mano de las Tecnologías de la Información y
Comunicación como se indica en Ramírez, Ortiz, Pérez (2017), el desarrollo de las tecnologías
de la información y la comunicación (tic) ha tenido un papel muy importante. Existen referentes
importantes que demuestran las buenas prácticas de la correcta aplicación de las tecnologías
de la Información y Comunicación aquí en México como se indica en García, Balpuesta
(2017) El Sistema de Universidad Virtual (suv), como referente de la evaluación y acreditación
de programas educativos de diferentes niveles, es pionero en esta modalidad en México.
No obstante, muchas instituciones caen en un fenómeno organizacional conocido como
exceso de confianza académica, el cual se manifiesta cuando se asume que la calidad
previamente evaluada se mantiene sin necesidad de verificación constante. Este fenómeno