DOI: https://doi.org/10.71112/jsjxpn63
511 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
sistema educativo mexicano, ambas coexistieron históricamente por muchos años, aunque con
una dominación de las reglas informales en la operación cotidiana sobre las reglas formales.
Angulo Cázares (2023) sostiene que una de las principales limitaciones de las reformas
educativas previas fue que “dejaron intacto el andamiaje de reglas, formales e informales, que
rigen el día a día del sistema educativo” (p. 65). Esto permitió que las malas prácticas como la
asignación discrecional de plazas, la herencia de cargos y la intermediación sindical
continuarán operando aun cuando contravienen la normatividad; las reglas informales no solo
complementaban a las formales, sino que en muchos casos las anulan.
La Reforma Educativa del Pacto por México intentó modificar esta situación mediante un
reforzamiento de las reglas formales, particularmente a través de la Ley General del Servicio
Profesional Docente. El diseño normativo buscó cerrar espacios de ambigüedad institucional y
eliminar “puertas paralelas” de ingreso y promoción, estableciendo que el acceso, la
permanencia y el ascenso sólo podrían darse mediante evaluaciones y concursos de oposición
(Angulo Cázares, 2023).
Sin embargo, como advierte Ostrom (2007), las reglas formales no operan en el vacío;
su efectividad depende de su interacción con normas y rutinas preexistentes. Cuando las reglas
informales están profundamente arraigadas, el cambio normativo puede generar resistencia,
reinterpretación o simulación. Así pues, la teoría de cambio de la reforma asumió que con la
imposición de nuevas reglas formales sería suficiente para desplazar prácticas informales,
subestimando la capacidad de estas para adaptarse y persistir.
Problemas de agencia y asimetrías de información.
De acuerdo con Eisenhardt (1989), los problemas de agencia surgen cuando un
principal delega una tarea a un agente que posee mayor información sobre su desempeño y
cuyos intereses no necesariamente coinciden con los del principal. Esta situación se agudiza
en organizaciones burocráticas complejas, como los sistemas educativos.