DOI: https://doi.org/10.71112/2e0np940
526 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
conceptualizarlo y lograrlo. Klein (2003) identifica dos corrientes principales que surgieron en la
década de 1990: una más teórica y filosófica, articulada por Basarab Nicolescu, y la otra más
práctica y participativa, surgida de la investigación ambiental y social en Europa, vinculada al
llamado Modo 2 de producción de conocimiento (Gibbons et al., 1994) y a la ciencia post-
normal (Funtowicz y Ravetz), donde el enfoque se desplaza hacia la construcción de un
conocimiento socialmente relevante, integrando el contexto y promoviendo el diálogo entre la
ciencia y la sociedad.
Basarab Nicolescu y los Tres Pilares de la Transdisciplinariedad
El rumano Basarab Nicolescu sostiene que en la transdisciplinariedad los enfoques
metodológicos que se apartan de la visión clásica del mundo son tres (Nicolescu, 2002):
Niveles de la realidad. La ciencia moderna, y en particular la física cuántica, ha
demostrado que la realidad, la que percibimos, no es de una sola capa. Los distintos niveles de
la realidad operan con diferentes reglas y principios. Desde un nivel de realidad, se puede
observar un conjunto de fenómenos que estén sometidos a una misma ley. Entonces, a partir
de un nivel de realidad se puede entender un conjunto de fenómenos, pero el paso a otro nivel
se rige por distintos principios y leyes (pp. 13-18). La transdisciplinariedad establece la
búsqueda de las múltiples conexiones y coherencias entre los diferentes niveles de realidad,
sin que en la reducción se sacrifique algún elemento (p. 36).
La Lógica del Tercero Incluido. La lógica clásica de Aristóteles defiende que no puede
ser algo y su opuesto a la vez. Sin embargo, este tipo de lógica no sabe explicar las
contradicciones que presenta la actualidad, como la partícula que puede ser a la vez onda y
corpúsculo. Nicolescu, utilizando a Lupasco, sugiere la lógica del tercero incluido, donde un
tercer elemento —situado en otro nivel de la realidad— articula los opuestos sin eliminar la
contradicción (p. 24). Esta lógica asegura el tránsito de un nivel de la realidad a otro, así como,
para la comprensión de los múltiples matices del gris que hay entre el blanco y el negro, la