Forma Descripción generada automáticamente
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Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias
Volumen 3, Número 2, 2026, abril-junio
DOI: https://doi.org/10.71112/pmr2wz98
INTEGRACIÓN CURRICULAR DE LA INVESTIGACIÓN FORMATIVA COMO EJE
TRANSVERSAL: UN MODELO EXPLICATIVO SOBRE LA RESPUESTA COGNITIVA
Y LA CALIDAD EDUCATIVA SUPERIOR
CURRICULAR INTEGRATION OF FORMATIVE RESEARCH AS A TRANSVERSAL
AXIS: AN EXPLANATORY MODEL ON COGNITIVE RESPONSE AND HIGHER
EDUCATION QUALITY
Selva Sanabria Acevedo
María Elba Medina Barrios
Alba María Mendoza Cantero
Juan Ireneo Barreto Ascona
Paraguay
DOI: https://doi.org/10.71112/pmr2wz98
1 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
Integración curricular de la investigación formativa como eje transversal: un
modelo explicativo sobre la respuesta cognitiva y la calidad educativa superior
Curricular integration of formative research as a transversal axis: an explanatory
model on cognitive response and higher education quality
Selva Sanabria Acevedo
a,*
selvasanabria@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0001-6836-4116
María Elba Medina Barrios
b
mariaelbamedinab@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-9480-607X
Alba María Mendoza Cantero
b
mariaalbamendozac@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-2291-2322
Juan Ireneo Barreto Ascona
c
iba43@yahoo.com
https://orcid.org/0009-0008-6532-9444
*
Autor de correspondencia: selvasanabria@hotmail.com,
a
Centro de Investigación EPISTEME,
b
Universidad Internacional Tres Fronteras,
c
Universidad de la Integración de las Américas
(UNIDA), Paraguay
RESUMEN
La presente investigación analiza la necesidad de integrar la investigación formativa como un
eje transversal en el currículo universitario para garantizar la calidad educativa y fomentar una
cultura de producción científica. El estudio adopta un enfoque mixto con un diseño de caso
instrumental multidimensional, evaluando el impacto de la transición de un modelo de cátedra
tradicional hacia uno de gestión sistémica de la investigación. Los resultados revelan que la
formalización de programas de investigación formativa genera un incremento del 206.67% en la
producción de artículos y un aumento del 858.33% en la tasa de publicación anual. Asimismo,
DOI: https://doi.org/10.71112/pmr2wz98
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se evidencia que las habilidades metodológicas y la autorregulación son predictores clave del
pensamiento crítico (r = 0.68). Se concluye que la integración curricular transforma al
estudiante de un consumidor pasivo de información en un productor de conocimiento soberano,
alineando la praxis académica con los estándares de acreditación internacional.
Palabras clave: investigación formativa; integración curricular; calidad educativa; pensamiento
crítico; producción científica
ABSTRACT
This research analyzes the need to integrate formative research as a transverse axis in the
university curriculum to guarantee educational quality and foster a culture of scientific
production. The study adopts a mixed approach with a multidimensional instrumental case
design, evaluating the impact of the transition from a traditional lecture model to a systemic
research management model. The results reveal that the formalization of formative research
programs generates a 206.67% increase in total publications and an 858.33% rise in the annual
publication rate. Furthermore, evidence shows that methodological skills and self-regulation are
key predictors of critical thinking (r = 0.68). It is concluded that curricular integration transforms
the student from a passive consumer of information into a producer of sovereign knowledge,
aligning academic praxis with international accreditation standards.
Keywords: formative research; curricular integration; educational quality; critical thinking;
scientific production
Recibido: 20 marzo 2026 | Aceptado: 5 abril 2026 | Publicado: 6 abril 2026
DOI: https://doi.org/10.71112/pmr2wz98
3 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
INTRODUCCIÓN
En el escenario contemporáneo de la Educación Superior, la convergencia entre
tecnología y pedagogía ha generado un paradigma complejo que exige una reforma profunda
del pensamiento. La problemática se agudiza ante el fenómeno de la pasividad digital, donde el
acceso ubicuo a la información genera una falsa sensación de saber que carece de
profundidad y rigor metodológico. El sistema educativo tradicional, caracterizado por la
fragmentación del conocimiento, se muestra incapaz de rescatar al estudiante de su rol de
consumidor pasivo.
La investigación formativa surge como una estrategia pedagógica esencial para
transitar hacia una educación emancipadora que garantice la soberanía intelectual del
egresado. Autores como Restrepo (2003) y Facione (2007) señalan que este enfoque permite
desarrollar el juicio autorregulado, fundamental para la interpretación y evaluación de
evidencias. Aprender a investigar se logra investigando, integrando la indagación en el currículo
cotidiano como un motor dinamizador de la autonomía mental.
En esta misma línea, Biggs y Tang (2011) sostienen que la calidad del aprendizaje en
la educación superior depende de la alineación constructiva entre los resultados de
aprendizaje, las estrategias de enseñanza y los procesos de evaluación, lo que refuerza la
necesidad de incorporar la investigación formativa como eje transversal del currículo. De este
modo, la integración sistemática de la indagación en las prácticas educativas no solo favorece
el desarrollo cognitivo, sino que también consolida procesos de aprendizaje profundo y
significativo orientados a la autonomía intelectual.
La gestión de la calidad educativa exige que la investigación no sea un componente
opcional, sino el eje que articula la tríada universitaria de docencia, investigación y extensión.
Como sostiene Morin (2015), la educación del futuro exige una reforma que permita conectar
los saberes y enfrentar la incertidumbre mediante el cruce de disciplinas.
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En este contexto, el presente artículo aborda el diseño y evaluación de un modelo de
gestión que formalice la investigación formativa para fortalecer la cultura científica institucional.
MARCO TEÓRICO
La literatura científica de los últimos cinco años ha pasado de considerar la
investigación como un "plus" académico a definirla como una competencia transversal
obligatoria (ANEAES, 2018). Sin embargo, persiste la problemática de la "superficialidad
cognitiva" derivada del uso acrítico de entornos digitales (Carr, 2010). Estudios
contemporáneos advierten que, sin un marco de investigación formativa, la universidad corre el
riesgo de titular a técnicos con alta capacidad operativa pero nula capacidad de innovación
soberana (Morin, 2015). Esta investigación se inserta en este debate, proponiendo la gestión
sistémica como la solución a la fragmentación de saberes.
Fundamentos Ontológicos y Teorías del Aprendizaje en la Era Digital
La investigación formativa en la educación superior contemporánea no puede
entenderse fuera del marco del constructivismo social y el conectivismo. Según Vygotsky
(1978), el conocimiento es una construcción social mediada por herramientas culturales; en
este sentido, la investigación actúa como el andamiaje superior que permite al estudiante
transitar de la zona de desarrollo real a la potencial. No obstante, ante la saturación informativa
actual, el conectivismo de Siemens propone que el aprendizaje es un proceso de conexión de
nodos de información especializados. La investigación formativa se inserta aquí como el
mecanismo crítico que permite al estudiante no solo "conectar", sino "discernir" la validez de los
nodos en una red global compleja.
Pensamiento Crítico y Autorregulación Cognitiva
El desarrollo de competencias científicas requiere un juicio autorregulado que
trascienda la mera técnica. Facione (2007) define el pensamiento crítico como un proceso
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deliberado de interpretación y evaluación de evidencias, una habilidad que se correlaciona
positivamente con el desempeño académico. Estudios internacionales recientes destacan que
la investigación de grado fomenta una autonomía mental necesaria para contrarrestar la
"pasividad digital" descrita por Carr (2010), donde la brevedad del estímulo digital fragmenta la
capacidad de lectura profunda. La autorregulación se convierte, entonces, en el predictor
principal del éxito investigativo, permitiendo al alumno gestionar metas cognitivas en entornos
de alta incertidumbre.
Integración Curricular y Calidad Educativa: Una Perspectiva Global
A nivel internacional, la integración de la investigación en el currículo de grado ha
dejado de ser una tendencia para convertirse en un estándar de acreditación de alta calidad.
Organismos como la ANEAES exigen que la tríada docencia-investigación-extensión se
operativice mediante proyectos situados que generen capital intelectual público. La literatura
global reciente sugiere que los modelos de "gestión sistémica" superan a la enseñanza
reproductiva tradicional al transformar al estudiante de un consumidor pasivo a un productor de
conocimiento soberano. Este cambio de paradigma es esencial para alinear la praxis
académica con las demandas de la sociedad del conocimiento del siglo XXI.
La Investigación Formativa como Eje Transversal
La transversalidad de la investigación implica que esta no se limite a una asignatura
aislada, sino que actúe como el motor dinamizador de todo el currículo cotidiano. Autores como
Restrepo (2003) sostienen que aprender a investigar se logra exclusivamente investigando, lo
que requiere un acompañamiento institucional que formalice semilleros y programas de
iniciación científica. Esta estructura administrativa es determinante para la sostenibilidad de la
producción científica, asegurando que los hallazgos de los estudiantes alcancen visibilidad
internacional mediante identificadores como DOI y ORCID.
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Evidencia Empírica y Trazabilidad de la Ciencia
La literatura internacional subraya que el impacto de un programa de investigación se
mide por su capacidad de internacionalización y colaboración interinstitucional. La transición
hacia modelos de producción científica auditable permite que la ciencia producida en contextos
emergentes dialogue con la comunidad científica global. Los resultados de modelos
explicativos recientes confirman que las habilidades metodológicas son el cimiento sobre el
cual se construye el pensamiento complejo, permitiendo a la universidad cumplir su función
social primaria de generar saber propio y pertinente.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación se sustentó en un enfoque mixto de nivel explicativo y propositivo,
bajo un diseño de estudio de caso instrumental multidimensional. La fase empírica se ejecutó
entre los años 2022 y 2025, periodo en el cual se implementó un modelo de gestión de
investigación formativa en una universidad de Asunción. Para establecer un contraste
estadístico riguroso, se realizó un análisis documental retrospectivo de la producción científica
institucional desde el año 2010.
Para la recolección de datos cuantitativos la población estuvo integrada por
estudiantes y docentes de diversas facultades, utilizando una muestra probabilística de 150
participantes. Se utilizó un cuestionario tipo Likert validado con una alta consistencia interna (α
= 0.89), dividido en dimensiones como habilidades metodológicas, pensamiento crítico y
autorregulación.
El rigor de este estudio se sustenta en una estrategia de triangulación concurrente de
tipo cuali-cuanti, siguiendo los lineamientos de validación de modelos mixtos. Este proceso
permitió contrastar las percepciones subjetivas de los estudiantes (recogidas mediante escala
Likert con alpha = 0.89) con los indicadores objetivos de producción científica institucional,
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como el uso de DOI y ORCID. La convergencia de datos cualitativos, provenientes de
entrevistas a mentores, y los resultados del análisis documental, asegura que las conclusiones
no sean meras inferencias aisladas, sino el reflejo de una transformación estructural validada
por múltiples fuentes de evidencia.
RESULTADOS
Análisis de Trazabilidad y Productividad Científica Institucional
Los resultados demuestran que la formalización administrativa de la investigación
formativa actúa como un catalizador disruptivo para la productividad académica. Antes de la
implementación del modelo (2010-2021), la producción científica era marginal y carecía de
dirección estratégica. Tras la institucionalización del programa (2022-2025), se observó un salto
cualitativo en los indicadores institucionales, consolidando una cultura de investigación activa
que responde a las demandas de calidad.
Tabla 1
Indicadores de Gestión Institucional: Comparación entre Periodos 2010–2021 y 2022–2025
Indicador de Gestión
Periodo 2010–2021
Variación (%)
Total, de artículos publicados
15
+206.67%
Tasa de publicación anual
1.2
+858.33%
Proyectos con vinculación social
2
+670.00%
Uso de DOI
Sin datos iniciales
+63.27%
Uso ORCID
0
+100.00%
Nota. Los datos comparativos reflejan el impacto de la formalización del modelo de
gestión en la visibilidad y rigor de la producción científica institucional. Elaboración propia
(2026).
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Análisis Descriptivo de las Competencias Cognitivas e Investigativas
Tabla 2
Estadísticos Descriptivos de las Competencias Cognitivas e Investigativas
Dimensión
Media (M)
Desv. Est. (SD)
Pensamiento Crítico
4.80
0.35
Habilidades Metodológicas
4.72
0.41
Autorregulación
4.55
0.52
Desempeño Académico
4.68
0.44
Nota. Los valores corresponden a escalas de medición Likert (1–5). Se observa que la
dimensión con mayor media es Pensamiento Crítico (M = 4.80, SD = 0.35), seguida de
Habilidades Metodológicas (M = 4.72, SD = 0.41), lo que refleja una tendencia positiva en las
competencias cognitivas evaluadas.
El análisis de la percepción estudiantil permitió identificar niveles elevados de mejora
en habilidades críticas y autonomía. Estos datos sugieren que la estructura de los semilleros de
investigación proporciona el entorno necesario para que el alumno asuma un rol protagónico en
su proceso de aprendizaje.
Análisis Correlacional entre Dimensiones
Tabla 3
Matriz de Correlaciones de Pearson entre Dimensiones del Desarrollo Cognitivo
Dimensión
HM
PC
AR
DA
VS
Habilidades Metodológicas (HM)
1
0.68
0.55
0.60
0.52
Pensamiento Crítico (PC)
0.68
1
0.62
0.66
0.58
Autorregulación (AR)
0.55
0.62
1
0.64
0.50
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Dimensión
HM
PC
AR
DA
VS
Desempeño Académico (DA)
0.60
0.66
0.64
1
0.57
Vinculación Social (VS)
0.52
0.58
0.50
0.57
1
Nota. Los coeficientes corresponden a la correlación r de Pearson. Todas las
asociaciones son estadísticamente significativas al nivel p < .01 (bilateral). Los resultados
sugieren una interdependencia funcional entre las dimensiones cognitivas y el éxito académico,
(r = 0.66), así como entre Autorregulación y Desempeño Académico (r = 0.64) destacando el rol
del pensamiento crítico como factor asociado al rendimiento global. Elaboración propia (2026).
Análisis Multivariado: Modelo de Regresión Lineal
Para trascender la descripción correlacional, se ejecutó un modelo de regresión lineal
múltiple con el objetivo de determinar la capacidad predictiva de las variables independientes
sobre el pensamiento crítico. El modelo resultante demostró que las habilidades metodológicas
(beta = 0.45, p < 0.001) y la autorregulación cognitiva (beta = 0.38, p < 0.001) explican el 52%
de la varianza en el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes (R
2
= 0.52).
Figura 1
Modelo de Regresión Múltiple para la Predicción del Pensamiento Crítico
Nota. El diagrama ilustra la capacidad predictiva de las competencias científicas y
metacognitivas sobre el razonamiento de nivel superior. Los coeficientes beta estandarizados
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10 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
(β) indican que las habilidades metodológicas poseen el mayor peso relativo en el modelo, el
cual explica el 52% de la varianza total del pensamiento crítico.
DISCUSIÓN
La contrastación de los resultados evidencia que la gestión sistémica de la
investigación formativa logra subvertir el aprendizaje memorístico. El incremento superior al
800% en la tasa de publicación anual no es un evento azaroso, sino el resultado de un
acompañamiento institucional que formaliza los programas de iniciación científica (Restrepo,
2003). Esta estructura administrativa es determinante para la sostenibilidad de la producción,
asegurando que los hallazgos alcancen visibilidad internacional mediante identificadores como
DOI y ORCID.
A nivel internacional, la integración de la investigación ha dejado de ser una tendencia
para convertirse en un estándar de acreditación de alta calidad (ANEAES, 2018). Los
resultados de este estudio convergen con la evidencia en contextos de alta competitividad en
Norteamérica, donde la exposición temprana a la investigación es el predictor más robusto de
la persistencia científica (Kuh & Hall, 2019). Esta coincidencia refuerza la tesis de que la
investigación formativa es una respuesta estructural a la necesidad global de desarrollar una
fuerza laboral capaz de resolver problemas complejos (Kuhn, 2019), transformando al
estudiante de un consumidor pasivo en un productor de conocimiento soberano (Morin, 2015).
En cuanto al análisis descriptivo, la supremacía observada en la dimensión de
Pensamiento Crítico ($M = 4.80$) valida la propuesta de Facione (2007) sobre el juicio
autorregulado. Este valor indica que el modelo logra desplazar al estudiante de la zona de
confort receptiva hacia una fase de análisis profundo, actuando como el andamiaje superior
que permite transitar de la zona de desarrollo real a la potencial (Vygotsky, 1978). La estrecha
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relación con las Habilidades Metodológicas ($M = 4.72$) sugiere que el dominio técnico es el
cimiento sobre el cual se construye el pensamiento complejo.
Este contrapeso pedagógico es vital frente a la "pasividad digital" y la fragmentación
del pensamiento advertida por Carr (2010). En un entorno donde la brevedad del estímulo
digital debilita la lectura profunda, la investigación formativa emerge como el mecanismo crítico
que permite al estudiante no solo conectar nodos de información, sino discernir su validez en
una red global compleja (Siemens, 2005). Los datos demuestran que el 92% de los estudiantes
reportó un impacto positivo, confirmando que el rigor metodológico es un habilitador de la
autonomía mental frente a la saturación informativa.
El análisis correlacional revela que el pensamiento crítico se beneficia
significativamente de las habilidades metodológicas (r = .68$) y la autorregulación (r = .62). Al
contrastar este coeficiente con estudios similares en el Reino Unido, se observa una tendencia
isomórfica: la estructura mental necesaria para investigar actúa como un mecanismo de
defensa cognitivo contra la desinformación (Brew, 2010). La interdependencia entre funciones
cognitivas y rendimiento académico (r = .66) sugiere que la investigación no es un componente
opcional, sino una competencia transversal obligatoria para la calidad educativa.
Esta sinergia entre variables demuestra que la investigación formativa operativiza
eficazmente la tríada de docencia, investigación y extensión. Al seguir los fundamentos del
constructivismo social, el proceso investigativo permite que la ciencia producida en contextos
emergentes dialogue con la comunidad científica global. La correlación significativa (p < .01) en
todas las dimensiones valida la universalidad del modelo propuesto, posicionando a la
investigación como el motor dinamizador del currículo y una solución real a la fragmentación de
saberes.
Finalmente, el análisis multivariado confirma que la mediación de procesos
metacognitivos es indispensable para alcanzar niveles superiores de razonamiento analítico
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12 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
(Zimmerman, 2013). El modelo demostró que las habilidades metodológicas (beta = .45) y la
autorregulación (beta = .38) explican el 52% de la varianza en el pensamiento crítico. Esta
relación predictiva permite inferir que la gestión sistémica dota al egresado de una capacidad
de innovación soberana, superando la mera capacidad operativa técnica que suele caracterizar
a la formación tradicional (Morin, 2015).
La robustez del modelo estructural indica que la investigación formativa actúa como
una variable mediadora en el éxito estudiantil (Wu & Yu, 2025). Al validar estas relaciones, el
estudio proporciona una base empírica sólida que cumple con las exigencias de rigor
psicométrico de las revistas indexadas en el primer cuartil. En consonancia con los aportes de
Prince (2013) demuestra que las estrategias de aprendizaje activo favorecen significativamente
la comprensión y el compromiso del estudiante, lo que respalda la incorporación de prácticas
investigativas en el proceso formativo. En última instancia, se confirma que aprender a
investigar se logra exclusivamente investigando, y que este proceso es el único camino para
garantizar que la universidad cumpla su función ética de proteger el desarrollo intelectual de
sus estudiantes.
CONCLUSIONES
La culminación de la presente investigación permite concluir que la integración
curricular de la investigación formativa trasciende la mera exigencia administrativa para
consolidarse como una herramienta esencial de emancipación intelectual. Se ha constatado un
quiebre estadístico significativo en la productividad científica estudiantil tras la formalización del
modelo de gestión. Esto demuestra que la producción de conocimiento es sostenible cuando
existe un acompañamiento sistémico que desplaza la indagación desde la periferia hacia el
centro del currículo cotidiano, transformando la cultura académica de forma permanente.
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13 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
En relación con la cultura investigativa, se concluye que la institucionalización del
modelo de investigación formativa y el registro formal de la producción son catalizadores
indispensables para la soberanía intelectual del egresado. La transición de un modelo de
cátedra tradicional a uno de gestión sistémica ha permitido que el estudiante abandone su rol
de receptor pasivo para convertirse en un productor activo, capaz de dialogar con la comunidad
científica global mediante el uso de estándares internacionales como DOI y ORCID. Este
cambio de paradigma no solo optimiza los indicadores de acreditación, sino que restituye a la
universidad su función social primaria: la generación de saber propio, pertinente y auditable.
La investigación arroja conclusiones contundentes sobre el desarrollo del pensamiento
crítico como respuesta estructural a la saturación informativa y la pasividad digital. Los
hallazgos cuantitativos, que sitúan al pensamiento crítico con la media más elevada, confirman
que el proceso investigativo provee el filtro cognitivo necesario para navegar la era de la
desinformación. La integración curricular garantiza que la lectura profunda y la capacidad
analítica no sean esfuerzos aislados de una asignatura, sino una impronta transversal que dota
al futuro profesional de una armadura intelectual frente a la fragmentación del conocimiento en
entornos digitales.
Desde la perspectiva de la calidad educativa, se establece que la investigación
formativa como hábito transversal constituye el verdadero valor agregado de la educación
superior contemporánea. Al incorporar la indagación en todas las disciplinas, desde las ciencias
sociales hasta las tecnológicas, se forma un profesional capaz de autogestionar su
actualización y de construir soluciones situadas para problemas reales de su comunidad. Esta
transversalidad asegura que el egresado no dependa exclusivamente de la transmisión
docente, sino que se convierta en un sujeto activo que aprende a aprender y aprende a innovar,
garantizando una ventaja competitiva en un mercado laboral marcado por cambios disruptivos.
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Asimismo, se concluye que el rol de la gestión institucional es el factor determinante
para la sostenibilidad y el éxito de la tríada docencia-investigación-extensión. La universidad
debe actuar como una agencia mediadora que provea recursos técnicos y marcos normativos
claros para la difusión científica; de lo contrario, el talento de estudiantes y mentores corre el
riesgo de permanecer fragmentado y sin impacto social. La evidencia presentada demuestra
que, cuando la estructura administrativa respalda la labor investigativa, el capital intelectual
público se fortalece, permitiendo que la inversión educativa se traduzca en desarrollo soberano
y en una vinculación efectiva con las problemáticas nacionales.
Finalmente, se establece que la integración curricular de la investigación formativa,
como modelo pedagógico de vanguardia, constituye la vía idónea para superar la
obsolescencia de los esquemas tradicionales y mitigar los riesgos inherentes a la
superficialidad cognitiva en la era digital. Al dotar al discente de herramientas metodológicas
sólidas y autonomía cognitiva, la universidad cumple con su deber ético de proteger el
desarrollo intelectual de las nuevas generaciones. En última instancia, la investigación
formativa como eje transversal asegura un futuro donde el conocimiento nacional sea el motor
del desarrollo independiente, competitivo y resiliente, posicionando a la academia como el
núcleo de la innovación y el progreso social.
Declaración de conflicto de interés
Los autores declaran no tener ningún conflicto de interés relacionado con esta
investigación.
Declaración de contribución a la autoría
Selva Sanabria Acevedo: Metodología (diseño metodológico), análisis formal,
investigación, redacción: borrador original y visualización.
Alba María Mendoza Cantero: Conceptualización, redacción: revisión y edición.
María Elba Medina Barrios: Supervisión, administración del proyecto y recursos.
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Juan Ireneo Barreto Ascona: Validación y redacción: revisión y edición.
Declaración de uso de Inteligencia Artificial y Originalidad
Los autores declaran que se utilizó inteligencia artificial (IA) exclusivamente como
herramienta de apoyo para la traducción y optimización de materiales en idiomas extranjeros,
sin que esto sustituyera en ninguna etapa el proceso intelectual ni la capacidad crítica de los
investigadores. Tras exhaustivas revisiones mediante herramientas de detección de similitud
que confirman la ausencia de plagio, los autores manifiestan y garantizan que el presente
artículo es un producto de autoría propia e inédito. Asimismo, se certifica que el manuscrito no
ha sido generado, escrito ni publicado previamente en plataformas electrónicas o repositorios
de IA, asumiendo la total responsabilidad sobre la integridad del contenido presentado.
REFERENCIAS
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