DOI: https://doi.org/10.71112/n77bs853
2069 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
regeneración ecosistémica, como el caso de Holbox, o el Parque Nacional Arrecifes de
Cozumel.
En este contexto, Yucatán se posiciona hoy en día como un fuerte destino de sol y
playa, turismo cultural, y turismo de naturaleza. Durante 2024 el turismo dejó una derrama
económica de $14,034 millones de pesos en el estado (Observatorio turístico de Yucatán,
2025), tan solo en el mes de enero de ese año, recibió 2,400,173 visitantes (SEFOTUR, 2025).
Aunado a esto, la presencia del proyecto ‘Tren Maya”, anticipa, un prominente aumento en la
llegada de turistas y particularmente a los cenotes, pues conforman uno de los atractivos más
sobresalientes de la región, por tratarse de formaciones únicas en el planeta.
Según Sosa y Chable (2013), en Yucatán se tiene registro de 2090 cenotes, 25% fueron
clasificados como aptos para el turismo sustentable, es decir 522, 46% fueron clasificados
como no aptos, y 29% no fue determinado.
Los cenotes son sitios biológicamente muy relevantes, pues representan zonas de
abastecimiento de agua dulce, de anidación y reproducción para la fauna silvestre, y son
corredores biológicos “…en los cenotes… se ha encontrado un 45% de los mamíferos
terrestres registrados en el estado, y 63% de murciélagos” (Sosa y Chable, 2013, p. 73). Y “se
han identificado más de 200 especies de aves entre migratorias y residentes” (DOF, 2013, p.
13). Además, conforman el principal acuífero de la península. Por ello, esfuerzos de cualquier
índole para preservarlos o restaurarlos son sumamente valiosos.
Un turismo ordenado y planificado, puede maximizar los beneficios sociales, y minimizar
los impactos medioambientales, si ya es posible vislumbrar el crecimiento de la actividad
turística en los cenotes, resulta relevante también, como gestores de la misma, buscar
estrategias para controlarla, y una herramienta clave para el manejo del turismo en Áreas
Protegidas es el cálculo de la Capacidad de Carga. Hay que evitar caer en las dinámicas que
nos recuerda Gómez V. (2024): El ecoturismo mal planificado no responde a las causas de su