Forma Descripción generada automáticamente
Forma Descripción generada automáticamente
Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias
Volumen 3, Número 1, 2026, enero-marzo
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
EDUCACIÓN CIUDADANA Y PENSAMIENTO CRÍTICO DESDE CIENCIAS
SOCIALES, COMUNICACIÓN Y LA BIOLOGÍA
CIVIC EDUCATION AND CRITICAL THINKING FROM SOCIAL SCIENCES,
COMMUNICATION, AND BIOLOGY
Nelsy Jhoanní Armesto Argüelles
Carlos Andrés Niño Rodríguez
Yesica Martín Bautista
Colombia
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1855 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Educación ciudadana y pensamiento crítico desde ciencias sociales,
comunicación y la biología
Civic education and critical thinking from social sciences, communication, and
biology
Nelsy Jhoanní Armesto Argüelles
nelsyarmesto.est@umecit.edu.pa
https://orcid.org/0000-0003-1631-4146
Universidad Metropolitana de Educación,
Ciencia y Tecnología (UMECIT)
Colombia
Carlos Andrés Niño Rodríguez
carlos.nino1@ugc.edu.co
https://orcid.org/0009-0004-4750-561X
Universidad Distrital Francisco José de Caldas
Colombia
Yesica Martín Bautista
ymartinb@unal.edu.co
https://orcid.org/0009-0007-0123-6065
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
RESUMEN
La experiencia pedagógica desarrollada por los estudiantes practicantes de la Universidad La
Gran Colombia en el Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán I.E.D fortaleció en los estudiantes
de décimo y undécimo la comprensión de la ciudadanía como práctica ética, comunicativa y
ambiental. Mediante talleres colaborativos se promovió la argumentación, el pensamiento
crítico y la reflexión sobre los derechos y deberes en contextos reales. La integración de
Ciencias Sociales, Comunicación y Biología permitió vincular la participación democrática con
la expresión oral y escrita, así como con la responsabilidad frente al entorno natural. Los
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1856 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
resultados mostraron mayor empatía, capacidad de diálogo y conciencia ambiental. La
intervención evidenció que la formación ciudadana requiere experiencias interdisciplinarias que
articulen conocimiento, comunicación, así como sensibilidad social para favorecer aprendizajes
significativos y sostenibles.
Palabras clave: Competencias ciudadanas; interdisciplinariedad; pensamiento crítico;
comunicación educativa; formación integral.
ABSTRACT
The pedagogical experience carried out by student teachers from La Gran Colombia University
at El Paraíso de Manuela Beltrán School strengthened tenth- and eleventh-grade students’
understanding of citizenship as an ethical, communicative, and environmental practice. Through
collaborative workshops, students developed argumentation, critical thinking, and reflection on
rights and duties in real contexts. The integration of Social Sciences, Communication, and
Biology connected democratic participation with oral and written expression, as well as with
responsibility toward the natural environment. The results showed greater empathy, dialogue
skills, and environmental awareness. The intervention demonstrated that civic education
requires interdisciplinary experiences that combine knowledge, communication, and social
sensitivity to promote meaningful and sustainable learning.
Keywords: Civic competencies; interdisciplinarity; critical thinking; educational communication;
integral education.
Recibido: 13 febrero 2026 | Aceptado: 2 marzo 2026 | Publicado: 3 marzo 2026
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1857 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
INTRODUCCIÓN
La formación de competencias ciudadanas constituye un eje esencial en la educación
media contemporánea, pues vincula el desarrollo de saberes, actitudes y valores que posibilitan
la convivencia pacífica y la participación democrática. En el contexto colombiano, los
lineamientos del Ministerio de Educación Nacional (2025) y los marcos de evaluación del
Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES, 2024) enfatizan la necesidad
de fortalecer dichas competencias como parte de una educación integral que forme sujetos
críticos, empáticos y socialmente responsables. Estas políticas buscan que las instituciones
escolares promuevan prácticas que permitan a los estudiantes comprender su papel como
ciudadanos activos y reflexivos dentro de la sociedad.
Sin embargo, abordar la ciudadanía en la escuela requiere trascender el tratamiento
aislado de contenidos y avanzar hacia experiencias interdisciplinares. Los estudios de
Santaolalla et al. (2020) y Ciferri (2021) han demostrado que la integración de saberes favorece
la comprensión de fenómenos complejos, la transferencia de aprendizajes y la motivación de
los estudiantes. En este sentido, la interdisciplinariedad entre Ciencias Sociales, Comunicación
y Ciencias Naturales permite construir una visión más amplia de la ciudadanía, entendida no
solo desde el ejercicio político, sino también con enfoque en la responsabilidad ambiental, el
pensamiento crítico y la comunicación ética.
El sustento teórico de esta investigación se apoya en los enfoques de aprendizaje
experiencial y sociocultural. Kolb (1984) plantea que el conocimiento surge del procesamiento
activo de la experiencia, mientras que Vygotsky, retomado por Shabani et al. (2016), destaca el
papel del lenguaje y la interacción en el desarrollo de funciones mentales superiores. Ambas
perspectivas justifican metodologías activas como el trabajo colaborativo, la argumentación y la
resolución de problemas sociales reales, estrategias que se implementaron en esta experiencia
pedagógica.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1858 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
La comunicación, por su parte, ocupa un lugar central en la formación ciudadana. Según
Gràcia et al. (2021) las habilidades de argumentar, escuchar, debatir y escribir con propósito
son esenciales para la participación democrática. Investigaciones recientes como la de Araya
(2020) confirman que el fortalecimiento de la oralidad y la escritura crítica contribuye a la
construcción de identidades dialogantes y solidarias. En consecuencia, la inclusión de talleres
que vinculen lectura, debate y reflexión fortalece tanto las competencias comunicativas como
las ciudadanas, al propiciar espacios de encuentro y comprensión mutua en el aula.
Es importante mencionar que esta experiencia se enmarca en la alianza entre la
Universidad La Gran Colombia y el Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán I.E.D., que
promueve el vínculo entre la formación docente universitaria y la práctica en contextos
escolares. Este tipo de cooperación según establecen Ngobeni (2024) y Civic Education and
Citizenship in Escuela Nueva (2019), permite desarrollar propuestas contextualizadas que
respondan a las necesidades reales del territorio, fomentando la innovación pedagógica y el
compromiso social. Desde esta perspectiva, el trabajo conjunto entre universidad y escuela
contribuye al fortalecimiento de la educación ciudadana y a la consolidación de una comunidad
educativa crítica, comunicativa y ambientalmente consciente.
METODOLOGÍA
Para llevar a cabo esta investigación-acción en la Universidad La Gran Colombia junto
con el Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán I.E.D., se adoptó un diseño cualitativo de tipo
descriptivo y una articulación interdisciplinaria entre Ciencias Sociales, Comunicación-Oralidad,
Escritura, Biología y Química. Se optó por este enfoque porque según Sandelowski (2000), la
naturaleza del problema requiere comprender en profundidad cómo los estudiantes construyen
su pensamiento ciudadano, comunicativo y ambiental en un contexto escolar específico; esto
exige describir los significados y las interacciones desde sus voces y prácticas.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1859 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
El diseño cualitativo descriptivo permite, según los autores Sandelowski (2000), Colorafi
y Evans (2016), presentar un resumen completo de las experiencias de los participantes
usando sus propias palabras, sin requerir la construcción de una teoría emergente ni una
abstracción excesiva. Esta modalidad, de acuerdo con Hunter y Howes (2023); Furidha (2023),
es particularmente adecuada cuando el objetivo es detallar procesos escolares, talleres,
intervenciones y reflexiones de los estudiantes en su entorno natural.
Se integró la interdisciplinariedad como principio metodológico, propuesto por
Santaolalla, Arandia y Cebrían (2020), pues la literatura señala que los problemas ciudadanos,
comunicativos y ambientales requieren el cruce de saberes para generar aprendizajes más
complejos y significativos. De igual modo, en contextos escolares,establece Ciferri (2021), el
trabajo conjunto de varias áreas favorece la cohesión del conocimiento, el diálogo entre
disciplinas y la pertinencia contextual.
Participantes y contexto
La investigación se desarrolló en el Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán I.E.D, en la
localidad de Ciudad Bolívar Bogotá, con estudiantes de grados décimo y undécimo, con la
mediación de estudiantes practicantes de la Universidad la gran Colombia, de la Licenciatura
en Ciencias Sociales. Los cuales hacían parte de la asignatura Práctica I, en donde los
estudiantes practicantes en el recorrido de su semestre académico, elaboraron, abordaron y
desarrollaron, proyectos de investigación interdisciplinar con enfoque pedagógico, didáctico e
interdisciplinar, el cual fuera acorde a los intereses de ellos como investigadores y docentes en
formación, pero teniendo en cuenta un enfoque de acción en el cual se tuvo en cuenta las
necesidades educativas, sociales, políticas y ambientales junto con los intereses de la
población de estudiantes de grado décimo y undécimo, con el fin de acercarse más al contexto
y estos proyectos fueran aplicados en el territorio escolar.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1860 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Para ello se seleccionaron los participantes mediante muestreo por conveniencia
intencional, buscando aquellos estudiantes que asistieron a los talleres interdisciplinarios y que
expresaron su disposición a participar en entrevistas y actividades de reflexión. Se consideró la
saturación de datos, tal como piensan Doyle et al., (2019), como criterio para cerrar la recogida,
tal como aconsejan estudios recientes.
Técnicas de recolección de datos
Se recopilaron datos mediante tres técnicas principales: (a) observación no participante
de los talleres, donde se registraron dinámicas, interacciones y producciones de los
estudiantes; (b) grupos focales semiestructurados con estudiantes participantes, para explorar
sus percepciones, desafíos y aprendizajes; (c) análisis documental de los productos escritos
(ensayos, reflexiones, guías de trabajo) producidos durante la intervención. Las guías de
entrevista y discusión se diseñaron para alinearse al enfoque de pensamiento crítico,
ciudadanía y comunicación, y fueron revisadas por los profesores de cada disciplina.
Procedimiento
Los talleres se desarrollaron durante un ciclo académico completo, articulando sesiones
organizadas por cada área disciplinar (Ciencias Sociales, Comunicación-Oralidad y Escritura,
Biología/Química). Los practicantes universitarios crearon y facilitaron las actividades y los
docentes acompañaron como co-facilitadores. La observación se realizó sistemáticamente con
protocolos y registros de campo. Luego se llevaron a cabo los grupos focales al término de la
intervención, ejecutado de esta forma el análisis documental que se efectuó paralelamente.
Las transcripciones de los grupos focales y los registros de observación fueron
analizadas mediante análisis temático inductivo, identificando códigos, categorías y temas
emergentes como indican Braun y Clarke (2006). Para asegurar credibilidad y fiabilidad, se
aplicaron técnicas de triangulación de fuentes (observación, grupos focales y documentos) que
establecen Lincoln y Guba (1985) y se discutieron los hallazgos con los participantes para
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1861 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
verificación de la interpretación. El diseño descriptivo cualitativo se justifica, según argumentan
Doyle et al. (2019), por su utilidad para presentar una descripción precisa del fenómeno
investigado sin necesidad de construir teorías nuevas.
Antes del inicio de la investigación se obtuvo la autorización del establecimiento
educativo, el consentimiento informado de estudiantes y sus tutores, y se garantizó la
confidencialidad y el anonimato de los participantes. Se respetó la voluntariedad de la
participación y se permitió retirar datos en cualquier momento. La integración de disciplinas y el
vínculo con la universidad-escuela, de acuerdo con Ngobeni, (2024) y Escuela Nueva (2019),
cumplieron funciones de innovación pedagógica y práctica reflexiva, en línea con las alianzas
universidad-escuela recomendadas en la literatura.
RESULTADOS
Los talleres interdisciplinarios implementados en los grados décimo y undécimo del
Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán I.E.D, evidenciaron transformaciones significativas en
las dinámicas de participación, el uso del lenguaje y la comprensión de la ciudadanía. A través
de la articulación entre Ciencias Sociales, Comunicación, Biología y Química, los estudiantes
lograron construir significados más amplios sobre su papel en la sociedad y su relación con el
entorno.
Se observaron mejoras en la expresión oral, la argumentación crítica, la resolución
pacífica de conflictos y la empatía entre pares. Los productos escritos y las reflexiones
colectivas mostraron una comprensión más profunda de los derechos, deberes y valores
ciudadanos, así como una creciente conciencia ambiental. La cooperación entre la Universidad
La Gran Colombia y la institución educativa permitió fortalecer la práctica pedagógica de los
practicantes y generar un impacto visible en las competencias comunicativas, sociales y éticas
de los estudiantes.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1862 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Dicho proceso tuvo un gran impacto entre la población participante, logrando de este
modo una interacción social más consciente y activa de los estudiantes con su entorno, junto
con el papel social que dichos jóvenes desempeñan en su territorio. De esta misma forma se
logró generar espacios de investigación e indagación interdisciplinar que fundamentan
Castelblanco et al. (2020), donde los estudiantes aportaron nuevas ideas logrando una
interacción entre los procesos sociales, competencias comunicativas, ciudadanas y el papel
que desempeñan las ciencias naturales en un espacio ambiental determinado.
Dentro de los factores presentes en este proceso los estudiantes practicantes lograron
aproximarse al contexto escolar, innovando y mejorando sus prácticas pedagógicas,
entendiendo, mejorando y aplicando estrategias didácticas y pedagógicas pertinentes para ser
implementadas en su quehacer docente. Por ello se reconoce como futuros docentes las
necesidades educativas del siglo XXI, comprendiendo que el quehacer docente requiere de
nuevas estrategias pedagógicas y educativas que vayan acorde a las necesidades académicas
de los estudiantes, haciendo de este proceso un espacio más partícipe y consciente de la
educación y la sociedad misma.
Área de Comunicación, Oralidad y Escritura desde la interdisciplinariedad
El desarrollo de los talleres orientados desde el área de Comunicación, Oralidad y
Escritura permitió evidenciar avances notables en las formas de expresión oral y escrita de los
estudiantes. En las primeras sesiones, muchos participantes mostraban dificultad para
organizar sus ideas, expresar desacuerdos sin recurrir a la confrontación y sostener una
postura argumentada. Sin embargo, a medida que se implementaron estrategias como los
debates guiados, juegos de roles, las lecturas críticas y los ejercicios de escritura creativa y
reflexiva, los estudiantes comenzaron a reconocer el poder del lenguaje como mediador del
pensamiento y de la convivencia.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1863 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
La interacción oral se convirtió en un espacio de construcción colectiva donde el
diálogo reemplazó al conflicto, y la palabra empezó a usarse como herramienta de
comprensión y cooperación. Este proceso coincide con los hallazgos de Cassany (2019) y de
Carlino (2013), quienes destacan que la práctica discursiva reflexiva impulsa la formación
crítica y la autonomía en los jóvenes.
La escritura, abordada no solo como un producto sino como un proceso cognitivo y
social, permitió a los estudiantes descubrir que redactar implica pensar, revisar, reestructurar y,
sobre todo, dialogar con las ideas de los otros. En las producciones finales como ensayos
cortos, comentarios reflexivos y relatos argumentativos, partiendo de los postulados de
Bazerman et al. (2017), se observó una evolución en la coherencia, la cohesión y el uso
consciente del lenguaje académico. Las orientaciones derivadas del enfoque de escritura para
aprender (writing-to-learn) sirvieron para que los estudiantes consolidarán sus ideas a través de
la palabra.
Asimismo, en concordancia con Hyland y Hyland (2019) la reescritura colaborativa y la
retroalimentación entre pares fortalecieron la autorregulación y la conciencia metalingüística.
Estas prácticas no solo mejoraron la competencia textual, sino que también aumentaron la
confianza para hablar y escribir sobre temas sociales relevantes.
En la dimensión oral, los resultados mostraron un cambio sustancial en la disposición de
los estudiantes a participar en espacios de discusión pública. Al inicio, las intervenciones se
limitaban a respuestas breves y poco elaboradas; hacia el final, la mayoría era capaz de
sostener argumentos basados en evidencias, citar ejemplos de su contexto y escuchar
activamente las posturas de los demás. La implementación de técnicas como la mesa redonda,
el conversatorio y el diálogo socrático favoreció la argumentación dialógica, en la que la voz
propia se construye, según Alexander (2017), y Mercer y Dawes (2014), a partir del
reconocimiento de las otras voces . Estos resultados reflejan, de acuerdo con Camargo, (2020)
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1864 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
y Reyes (2022), la importancia de la oralidad como práctica cultural y pedagógica que
desarrolla pensamiento crítico y empatía, elementos esenciales en la ciudadanía democrática.
Adicionalmente, se evidenció una transformación en la percepción de los estudiantes
sobre la comunicación misma. Dejaron de verla como una simple habilidad instrumental para
asumirla como una forma de acción social. El trabajo con textos multimodales como lo son las
canciones, afiches argumentativos y análisis de discursos en redes sociales, lo que contribuyó
a que comprendieran cómo los mensajes influyen en la construcción de imaginarios y
relaciones de poder. De este modo, el aula se configuró como un laboratorio discursivo donde
se cruzaron lenguajes juveniles, perspectivas críticas y valores éticos.
Como afirman Bourdieu (1991) y Fairclough (2015), el dominio del discurso implica
también reconocer su dimensión ideológica y su capacidad para transformar realidades. Así,
los aprendizajes comunicativos obtenidos en esta experiencia no se limitaron a mejorar la
expresión, sino que contribuyeron a formar sujetos más conscientes del sentido social, político
y cultural de la palabra.
Resultados del área de Ciencias Sociales
En el encuentro pedagógico realizado entre los estudiantes del Colegio El paraíso de
Manuela Beltran IED y los estudiantes practicantes de la Licenciatura en Ciencias sociales de
la Universidad la Gran Colombia, se evidenció un progreso en el proceso del aprendizaje
significativo y el pensamiento crítico. Esto se da, puesto que dicho encuentro permitió entre
ambas partes generar aprendizajes enfocados a las ciencias sociales, las competencias
ciudadanas, la educación para la paz, la cultura y el territorio como un espacio socioambiental.
Con esto se ve que es un escenario en el cual confluyen una serie de problemáticas,
subjetividades, representaciones socioculturales a los cuales ellos como jóvenes que hacen
parte de una sociedad determinada están llamados no solo a hacer partícipes, sino a generar
diálogos que conlleven a la resolución de conflictos, mediación hacia las diversas violencias.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1865 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Además, desde una postura crítica, se logra entender que como ciudadanos son actores
sociales que están presentes para hacerse escuchar y valorar las diferencias, la democracia y
el estado social de derecho, procesos a los cuales no se puede ser indiferente puesto que a
través de los derechos humanos todos los seres humanos tienen igualdad de derechos y de
condiciones dignas para vivir.
Teniendo en cuenta esta postura y a partir de lo mencionado por el Ministerio de
Educación Nacional de Colombia [MEN] (2006), la educación y la enseñanza en ciencias
sociales, no solo se debe basar en la formación de procesos espacio temporales,
reconocimiento histórico, o elementos básicos que hacen parte de dicha ciencia, para tal caso
las ciencias sociales como otras disciplinas debe trabajar en concordancia en la formación de
sujetos sociales, que tengan posturas propias, pensamiento crítico a través del reconocimiento
de la sociedad, la ciudadanía y sus políticas públicas, teniendo en cuenta estas
consideraciones y al respecto de la enseñanza en ciencias sociales esta implica:
Contribuir a la consolidación de ciudadanos capaces de asombrarse, observar y analizar
lo que acontece a su alrededor; formular preguntas, buscar explicaciones y recoger
información; detenerse en sus hallazgos, compartir y debatir con otros, sus nuevas visiones del
mundo; buscar soluciones a problemas determinados. (p. 96).
A partir de las consideraciones anteriores los estudiantes practicantes de la universidad
la Gran Colombia, previo al encuentro con los estudiantes del Colegio el paraíso de Manuela
Beltran IED, se organizaron por parejas y como parte del proyecto del aula, organizaron por
medio de unos formatos, la planeación de microclases y unidades didácticas apoyadas por los
estándares y competencias de ciencias sociales, lenguaje y ciencias naturales. De esta manera
se ahonda en las competencias, afirmaciones y evidencias propuestas por el Icfes (2024), para
mejorar las capacidades cognitivas de los estudiantes a la hora de presentar sus pruebas de
estado.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1866 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Sobre el asunto los estudiantes se centraron en planear, realizar y desarrollar
actividades pedagógicas basadas en dichas competencias para que los estudiantes del colegio
comprendieran la importancia del pensamiento crítico, por medio de los habilidades cognitivas,
es así que estas microclases se planearon en tres momentos, inicio e introducción, desarrollo y
cierre, en las cuales estaban direccionadas a estudiantes de los grados décimos y undécimos,
creando rutinas de pensamiento, juegos de roles y actividades de quiebre cognitivo donde los
estudiantes entre sí logran interactuar, dialogar, aportar ideas, generar participación. Asimismo,
se hizo uso de las habilidades cognitivas como la indagación, el análisis, la argumentación, la
reflexión, la crítica y la proposición.
Estos procesos generan nuevas posturas de pensamiento crítico y reconocieran su
papel social como jóvenes que hacen parte de diferentes estructuras sociales, por ende, dentro
de dichas actividades se trabajan dilemas éticos, políticos, económicos, sociales, educativos,
religiosos y culturales que están presentes en nuestra sociedad actual. De modo que se lleva a
los estudiantes a plantear soluciones a dichos dilemas aportando nuevas ideas de participación
democrática, ciudadana para el ejercicio de la paz y la conservación del medio ambiente.
De acuerdo con dichas implicaciones, es importante identificar la efectividad de la
práctica pedagógica en el desarrollo del pensamiento científico y crítico de las ciencias
naturales y sociales. De esta manera, Civarolo (2014) establece que el docente pasa a orientar
las ideas y las concepciones que realmente deben comprender los estudiantes y el aula se
convierte en una cultura de pensamiento.
Teniendo en cuenta este proceso se hizo necesario enfocar estas actividades en
dilemas ético sociales que actualmente están presentes en la sociedad Bogotana, dicho
proceso permitió que los practicantes direccionaron dichas clases, en prácticas no catedráticas
tradicionales o desde una postura de pedagogía conductista, sino por el contrario desde la
óptica de la pedagogía constructivista, sociocritica y desde las ideas planteadas por el (ABP).
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1867 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
De acuerdo con Gutiérrez, et al. (2012). El aprendizaje basado en proyectos como un
método de aprendizaje que involucra al estudiante en la adquisición de conocimientos y
habilidades a través de un proceso de búsqueda, estructurado alrededor de preguntas reales y
complejas, que generan, a su vez, tareas y productos cuidadosamente diseñados. (p, 31).
Sin duda a través de este proceso los estudiantes de la licenciatura en ciencias sociales
aprendieron a direccionar mejor sus clases, desarrollando mejores procesos de planeación
partiendo de las necesidades educativas de la población participante y por ende los estudiantes
de los grados décimo y undécimo llegaron a un nivel participativo muy interesante puesto que
al encontrarse con docentes en formación jóvenes les permitió ser un puente motivante en los
cuales evidenciaron sus puntos de vista, que les preocupa, que les interesa a nivel social y
como desde sus subjetividades y representaciones colectivas, pueden expresar sus posturas,
criticando activamente la su propia sociedad. De forma que se aportan ideas o pensamientos
innovadores y cuáles podrían ser posibles acciones éticas correctas para resolver conflictos,
llegando así a diálogos de saberes importantes donde los principales partícipes eran ellos
desde su posición de jóvenes ciudadanos que diariamente luchan por preservar la cultura de su
territorio.
Como complemento , al hablar de la visibilización del pensamiento en el aula de clases,
el trabajo por medio de la metodología (ABP), junto con procesos interdisciplinares en este
caso entre procesos académicos dados entre las ciencias sociales, naturales y el lenguaje
permitió evidenciar lo aprendido por los estudiantes, al demostrar con ideas claras, ordenadas y
argumentadas su construcción, mostrando un alto nivel de motivación por aprender de una
forma distinta, no lineal ni sistemática, donde sus aportes eran los más importantes. Así se
aprende a reconocer las competencias generales que requieren para resolver dilemas sociales
acorde con los que indican las pruebas saber 11, reconociendo la importancia de estas
disciplinas para el desarrollo de la ciudad y su participación democrática.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1868 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Tal como lo afirman Tishman et al. (2006), la visibilización del pensamiento es una
manera de transformar las dinámicas que se han apropiado de un modelo. Esto da importancia
a la transmisión de conocimiento y desconoce la modalidad actual del sistema educativo y de
las instituciones al convertir el aula en una cultura de pensamiento.
Resultados del área de Biología y Química
Desde la Biología y la Química se evidenció que la enseñanza de las ciencias naturales,
cuando se articula con las problemáticas reales y con otras áreas del conocimiento en un
ejercicio de interdisciplinariedad, favorece una comprensión de la ciudadanía y su contexto
social y ambiental. Esta relación entre ciencia, ambiente y ciudadanía constituye un eje central
para el aprendizaje científico que contribuye directamente a la formación de sujetos críticos y
responsables.
Los estudiantes reflexionaron a partir del análisis de situaciones ambientales cercanas,
como el manejo de los residuos y la contaminación dentro del colegio; los estudiantes pudieron
reflexionar sobre su propio entorno. Estas actividades les ayudaron a comprender que el
ambiente es un sistema en el que todo está conectado y que puede verse afectado fácilmente
por las acciones humanas. De esta manera, reconocieron que el cuidado del entorno no
depende solo de otros, sino también de las decisiones que se toman en la vida diaria. En
relación con la discusión, estos resultados muestran que el aprendizaje resulta más significativo
cuando los contenidos científicos se relacionan con experiencias reales y cercanas, ya que esto
favorece la conciencia ambiental y la formación de ciudadanos más responsables, tal como lo
plantea la UNESCO (2022).
Las actividades también promovieron reflexiones relacionadas con la sostenibilidad y la
ética ambiental. A partir del diálogo y el trabajo colectivo, los estudiantes cuestionaron prácticas
cotidianas que afectan negativamente el entorno y propusieron alternativas orientadas al
cuidado de la vida y de los recursos naturales. Este proceso permitió reconocer que el cuidado
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1869 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
del ambiente no depende únicamente de normas externas, sino de decisiones éticas que
forman parte del ejercicio de una ciudadanía responsable. Como señala Sauvé (2010), la
educación ambiental debe propiciar no solo la comprensión de los problemas ecológicos, sino
también el desarrollo de valores, actitudes y compromisos frente al entorno.
De esta manera la formación ciudadana permitió que los estudiantes entendieran el
cuidado del ambiente como una forma concreta de participación ciudadana. La reflexión sobre
el impacto de la contaminación, el consumo y la gestión de los residuos fortaleció una
conciencia ambiental basada en el respeto por la vida y en la responsabilidad colectiva. Esta
perspectiva coincide con los planteamientos del Ministerio de Educación Nacional (2026), que
reconoce la educación ambiental como un componente clave en la formación de competencias
ciudadanas y en la construcción de una cultura democrática y sostenible.
DISCUSIÓN
Los hallazgos de esta experiencia interdisciplinar reafirman la importancia de
comprender la educación ciudadana como un proceso integral que trasciende la enseñanza de
normas o valores aislados. La evidencia recogida muestra que cuando las áreas del
conocimiento se articulan en torno a problemas reales, los estudiantes desarrollan una
comprensión más profunda del sentido social de sus aprendizajes. Este resultado coincide con
las investigaciones de Darling-Hammond et al. (2020) y de Zabala y Arnau (2021), quienes
sostienen que el aprendizaje significativo surge cuando los saberes se integran y se vinculan
con la experiencia vital del estudiante. En este sentido, la interdisciplinariedad no es solo una
estrategia metodológica, sino una manera de construir ciudadanía crítica desde la escuela.
Desde el punto de vista comunicativo, los resultados confirman que el fortalecimiento de
las habilidades discursivas potencia la participación democrática. Tal como plantea Habermas
(1998), la racionalidad comunicativa es la base de la acción social orientada al entendimiento y
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1870 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
a la convivencia. En los talleres, el diálogo y la argumentación, según Madrid (2018), no solo
sirvieron para desarrollar competencias lingüísticas, sino también para fomentar la empatía, la
escucha activa y el respeto por la diferencia. Estos aspectos son coherentes con los
planteamientos de Freire (2005), quien defendía que la palabra y la conciencia crítica son
herramientas de liberación y transformación social. Así, el aula se convirtió en un espacio de
comunicación horizontal, donde los estudiantes aprendieron a ejercer su voz y reconocer la de
los demás.
El enfoque cualitativo y descriptivo permitió captar matices difíciles de identificar
mediante metodologías cuantitativas. Observar las interacciones, escuchar las conversaciones
y analizar las producciones escritas ofreció una mirada más cercana a la forma en que los
estudiantes construyen sentido sobre la ciudadanía y la convivencia. Este tipo de
aproximaciones, según Creswell y Poth (2018) y Flick (2018), resulta esencial para comprender
fenómenos educativos complejos donde el contexto y la subjetividad son variables
fundamentales. Además, el uso de análisis temático permitió identificar patrones emergentes
de cambio en el discurso estudiantil, especialmente en el modo de argumentar y asumir
responsabilidades colectivas, lo que coincide con experiencias similares descritas por Braun y
Clarke (2022).
El papel de la universidad en esta experiencia fue decisivo. El acompañamiento de la
Universidad La Gran Colombia no solo fortaleció la práctica pedagógica de los futuros
docentes, sino que también permitió tender puentes entre la teoría y la práctica educativa. Las
alianzas universidad-escuela, de acuerdo con Zeichner (2010) y Cochran-Smith et al. (2016),
generan espacios de innovación y reflexión compartida que contribuyen al desarrollo
profesional docente y al mejoramiento de los aprendizajes escolares. En este caso, la
presencia de los practicantes en el aula ayudó a introducir nuevas dinámicas de trabajo
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1871 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
colaborativo, con metodologías activas que conectaron la comunicación, las ciencias sociales y
las ciencias naturales.
Con esto, los resultados muestran que la formación ciudadana no puede reducirse a un
conjunto de competencias evaluables, sino que debe entenderse como un proceso de
construcción identitaria, ética y emocional. Las prácticas de lectura, escritura y oralidad
integradas a las reflexiones sobre el entorno social y ambiental propiciaron en los estudiantes
una conciencia crítica de sí mismos y de su contexto.
Esta conclusión se alinea con los aportes de Nussbaum (2010) sobre la educación para
la ciudadanía global, y con las perspectivas de Giroux (2019) y Apple (2018), quienes plantean
la escuela como espacio de resistencia cultural y emancipación. En consecuencia, el trabajo
interdisciplinar realizado demuestra que el fortalecimiento del pensamiento crítico y la
comunicación ética no solo mejora los resultados académicos, sino que contribuye a formar
ciudadanos capaces de actuar con sensibilidad, responsabilidad y compromiso social.
CONCLUSIONES
La alianza realizada entre la universidad la Gran Colombia y el Colegio El Paraíso de
Manuela Beltran IED, permitió generar un proceso pedagógico importante no solo a nivel
investigativo, sino a nivel de formación interdisciplinar entre las asignaturas de ciencias
sociales, ciencias naturales y lengua castellana. De manera que se evidencia que el formar
proyectos basados en el (ABP), aprendizaje basado en proyectos puede generar en los
estudiantes diversas formas de aprendizaje, entendiendo que como sujetos que hacen parte de
una sociedad determinada se tiene el deber de participar activamente en ella, propiciando
posturas críticas desde el desarrollo de una ciudadanía más activa y participativa que respeta y
valora su entorno brindado así posibles soluciones innovadoras para la resolución de conflictos
que aquejan a la humanidad en sí.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1872 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
A través de la implementación de las estrategias didácticas planteadas por los
practicantes de la licenciatura en Ciencias sociales, se logró realizar un trabajo pedagógico
importante con los estudiantes de grado décimo y undécimo del colegio, el cual estuvo
enfocado en la formación del pensamiento crítico adecuándose a la exploración de elementos
cognitivos de los estudiantes como fue la indagación, el análisis, la reflexión, la argumentación
y la proposición. Dichos elementos permitieron que los estudiantes explorarán nuevas formas
de aprendizaje, sirviendo como puente innovador en los procesos académicos a los que ellos
están acostumbrados a desarrollar, motivándolos de esta forma a generar prácticas
académicas y pedagógicas más conscientes, evidenciando en sí mismos que sus opiniones,
posturas, pensamientos y subjetividades son importantes dentro del proceso educativo y en su
formación como sujetos que hacen parte de un entorno determinado.
Referente a lo mencionado y teniendo en cuenta lo planteado por Casteblanco et al.
(2006), las deficiencias en los procesos de enseñanza son una de las causas del incipiente
desarrollo del conocimiento científico en los estudiantes. Dichas deficiencias en las prácticas de
enseñanza se deben a preparaciones de clase centradas en contenidos y no en
comprensiones, a actividades pedagógicas que estimulan la transmisión del conocimiento y a
evaluaciones enfocadas en medir los aprendizajes. Como alternativa para asumir estas
problemáticas, se deben explorar otros enfoques que se fijen en el progreso de las
comprensiones y la aplicación del conocimiento en situaciones de la vida diaria.
Dicho proceso permitió que, a través de la planeación de actividades como los juegos
de roles, debates, juegos de quiebre cognitivo y las rutinas de pensamiento, los estudiantes de
los grados décimo y undécimo se motivaron más evidenciando la importancia del desarrollo de
habilidades cognitivas, comunicativas y sociales que son importantes para su vida y su
formación como sujetos que desempeñan un papel importante en la sociedad. De manera que
se reconocen de esta forma una serie de procesos y dilemas éticos que están presentes en un
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1873 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
territorio determinado y que es responsabilidad de todos hacer parte de la solución para un
cambio social viable.
De este modo los estudiantes se motivaron a generar nuevas prácticas de aprendizaje,
puesto que evidenciaron que, desde sus perspectivas, gustos, intereses donde sus propias
ópticas, pueden contribuir a aprender de una forma distinta desde la implementación de
proyectos de investigación interdisciplinar donde el aprendizaje no es para nada sistemático o
lineal, sino que por el contrario estas nuevas formas de aprendizaje les permiten ser partícipes
de su proceso. Así se construyen sus propios conocimientos y habilidades que les van a servir
para toda su vida en los diferentes entornos políticos, sociales, educativos, religiosos,
culturales, ambientales y sociales a los que hacen o harán parte en un futuro próximo.
Agradecimientos
Este artículo no habría sido posible sin su previo desarrollo investigativo en la
Universidad La Gran Colombia, los practicantes de la Licenciatura en Ciencias Sociales y
avances en el Doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad Metropolitana de
Educación, Ciencia y Tecnología de Panamá, énfasis en Investigación, evaluación y
formulación de proyectos educativos, línea de investigación de Educación y Sociedad, área de
estudios lingüísticos, semántica y semiótica. Así como los estudiantes de educación media del
Colegio El Paraíso de Manuela Beltrán IED.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1874 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Declaración de conflicto de interés
Los autores declaran no tener ningún conflicto de interés relacionado con esta
investigación.
Declaración de contribución a la autoría
Tres autores: Investigación, Redacción, Revisión y Edición.
Nelsy Armesto Argüelles: Licenciada en Educación Básica con énfasis en Humanidades
y lengua castellana (Universidad Distrital Francisco José de Caldas), Especialista en Desarrollo
integral de la infancia y la adolescencia (Universidad Iberoamericana), Magíster en Educación
(Universidad Iberoamericana), Magíster en Pedagogía de la Lengua Materna (Universidad
Distrital Francisco José de Caldas), y Candidata a Doctora en Ciencias de la Educación
(Universidad Metropolitana de Educación Ciencia y Tecnología). Presidente del Grupo de
Investigación Discurso Activo LILEO, Docente de la Secretaría de Educación Distrital.
Yessica Martín Bautista: Licenciada en Química (Universidad Pedagógica Nacional).
Magister en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales (Universidad Nacional de
Colombia). Docente investigador Grupo de Investigación Sinestesia. Docente de la Secretaría
de Educación.
Carlos Andrés Niño Rodríguez: Licenciado en Ciencias Sociales (Universidad la Gran
Colombia). Magíster en Investigación Social Interdisciplinaria (Universidad Distrital Francisco
José de Caldas). Docente de la Licenciatura en Ciencias Sociales Universidad la Gran
Colombia, Docente investigador Grupo de Investigación Sinestesia.
Declaración de uso de inteligencia artificial
Los autores no utilizaron inteligencia artificial en ninguna parte del manuscrito.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1875 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
REFERENCIAS
Alexander, R. (2017). Towards dialogic teaching: Rethinking classroom talk (5th ed.). Dialogos
UK.
Apple, M. W. (2018). ¿Can education change society? Routledge.
Araya, A. E. M. (2020). Critical thinking for civic life in elementary education. Redalyc.
https://www.redalyc.org
Bazerman, C., Applebee, A. N., Berninger, V., Brandt, D., Graham, S., Matsuda, P. K., Murphy,
S., y Schleppegrell, M. (2017). The lifespan development of writing. National Council of
Teachers of English.
Braun, V., y Clarke, V. (2022). Thematic analysis: A practical guide. SAGE.
Bourdieu, P. (1991). Language and symbolic power. Harvard University Press.
Camargo, L. (2020). Oralidad, discurso y ciudadanía: una mirada desde la escuela. Revista
Educación y Ciudad, (39), 4558. https://doi.org/10.36737/01230425.n39.2020.2431
Carlino, P. (2013). Escribir, leer y aprender en la universidad: Una introducción a la
alfabetización académica (2ª ed.). Fondo de Cultura Económica.
Cassany, D. (2019). Laboratorio lector: sobre la lectura, la escritura y la enseñanza.
Anagrama.Braun, V., y Clarke, V. (2006). Using thematic analysis in psychology.
Qualitative Research in Psychology, 3(2), 77-101.
Castelblanco, A, Cifuentes, J, Pinilla, D y Pulido, S. (2020). Prácticas pedagógicas para la
aproximación al conocimiento como científico social y natural en estudiantes de
secundaria, Praxis & Saber, vol. 11, Universidad Pedagógica y Tecnológica de
Colombia (UPTC).
Civarolo, M. (2014). El aula como cultura de pensamiento ¿Una respuesta posible al
gatopardismo escolar? Revista Internacional Magisterio 66.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1876 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Ciferri, A. (2021). Interdisciplinary education and authentic development. Advances in Social
Sciences Journal.
Civic Education and Citizenship in Escuela Nueva (Colombia). (2019). Escuela Nueva Activa.
https://escuelanueva.org
Cochran-Smith, M., Carney, M., Keefe, E. S., Burton, S., Cummings Carney, K., Fernández, M.
B., y Baker, M. (2016). Reclaiming accountability in teacher education. Teachers College
Press.
Colorafi, K., y Evans, B. (2016). Qualitative descriptive methods in health science research.
Health Environments Research and Design Journal, 9(4), 16-25. En:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26791375/
Creswell, J. W., y Poth, C. N. (2018). Qualitative inquiry and research design: Choosing among
five approaches (4th ed.). SAGE.
Darling-Hammond, L., Flook, L., Cook-Harvey, C., Barron, B., y Osher, D. (2020). Implications
for educational practice of the science of learning and development. Applied
Developmental Science, 24(2), 97140.
Doyle, L., McCabe, C., Keogh, B., Brady, A., y McCann, M. (2019). An overview of the
qualitative descriptive design within nursing research. Journal of Research in Nursing,
24(5), 341-355. En:
https://www.researchgate.net/publication/338039834_An_overview_of_the_qualitative_d
escriptive_design_within_nursing_research
Escuela Nueva Activa. (2019). Civic education and citizenship in Escuela Nueva (Colombia).
https://escuelanueva.org/wp-content/uploads/2019/11/Civic-Education-and-Citizenship-
in-Escuela-Nueva-schools-in-Colombia.compressed.pdf
Fairclough, N. (2015). Language and power (3rd ed.). Routledge.
Flick, U. (2018). An introduction to qualitative research (6th ed.). SAGE.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1877 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido (30ª ed.). Siglo XXI Editores.
Furidha, B. W. (2023). Comprehension of the descriptive qualitative research method: A critical
assessment of the literature. Journal of Multidisciplinary Research, 2(4), 1-11. pdf.
Giroux, H. A. (2019). On critical pedagogy (2nd ed.). Bloomsbury Academic.
Gràcia, M., Gelabert, N., y Canal, M. (2021). Assessment of oral skills in adolescents. Frontiers
in Education, 6.
Gutiérrez, J, De la Puente, G, Martínez, A & Piña, E. (2012). Aprendizaje Basado en
Problemas, Un camino para aprender a aprender, Universidad Nacional Autónoma de
México.
Habermas, J. (1998). Teoría de la acción comunicativa, Vol. II: Crítica de la razón funcionalista.
Taurus.
Hunter, D. J., y Howes, D. (2023). Defining exploratory-descriptive qualitative (EDQ) research
and considering its application to healthcare. GSTF Journal of Nursing and Health Care.
Hyland, K., y Hyland, F. (2019). Feedback in second language writing: Contexts and issues.
Cambridge University Press.
ICFES. (2024). Marco de referencia Competencias ciudadanas. Instituto Colombiano para la
Evaluación de la Educación. https://www.icfes.gov.co
Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación - Icfes. (2024). Guía de orientación del
Examen Saber 11.º 2024-2, Bogotá D.C.
Kolb, D. A. (1984). Experiential learning: Experience as the source of learning and
development. Prentice-Hall.
Lincoln, Y. S., y Guba, E. G. (1985). Naturalistic inquiry. Sage.
Madrid, J. (2018). Prácticas Pedagógicas Del Docente De Ciencias Sociales Para El Desarrollo
Del Pensamiento Crítico Y Competencias Ciudadanas En Contextos De Vulnerabilidad
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1878 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Social, Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (Colombia), Universidad de
Caldas.
Mercer, N., y Dawes, L. (2014). The study of talk between teachers and students, from the
1970s until the 2010s. Oxford Review of Education, 40(4), 430445. En:
https://eclass.uowm.gr/modules/document/file.php/NURED263/Mercer%20%26%20Daw
es%20the%20study%20of%20talk%20between%20teachers%20%26%20students%202
014%20ORE.pdf
Ministerio de Educación Nacional. (2026). Al Tablero. Educar para el desarrollo sostenible.
Artículo digital. Disponible en https://www.mineducacion.gov.co/1621/article-90893.html
Ministerio de Educación Nacional [MEN]. (2006). Estándares básicos de competencias en
Lenguaje, Matemáticas, Ciencias y Ciudadanas.
Ministerio de Educación Nacional. (2025). Estándares básicos de competencias ciudadanas.
https://www.mineducacion.gov.co
Ngobeni, S. (2024). Establishing sustainable schoolcommunity partnerships. International
Journal of Educational Development, 106, 102838. En:
https://www.researchgate.net/publication/364135599_Establishing_and_maintaining_sch
ool-community_partnerships_a_challenge_for_school_management_teams
Nussbaum, M. C. (2010). Not for profit: Why democracy needs the humanities. Princeton
University Press.
Reyes, D. (2022). La oralidad escolar como práctica ciudadana. Revista Colombiana de
Educación, (84), 101121. En:
https://www.redalyc.org/revista.oa?id=4136&numero=74314
Santaolalla, E., Arandia, M., y Cebrián, G. (2020). Interdisciplinarity in teacher education:
Evaluation of a pedagogical model. Sustainability, 12(17), 6748.
DOI: https://doi.org/10.71112/hb5yws21
1879 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Sandelowski, M. (2000). Whatever happened to qualitative description? Research in Nursing
and Health, 23(4), 334-340. https://doi.org/10.1002/1098-240X(200008)23:4<334: AID-
NUR9>3.0.CO;2-G
Santaolalla, E., Arandia, M., y Cebrián, G. (2020). Interdisciplinarity in teacher education:
evaluation of a pedagogical model. Sustainability, 12(17), 6748.
Shabani, K., Kootsookos, A., y Shahrabi, A. (2016). Applications of Vygotsky’s sociocultural
approach for teacher professional development. Cogent Education, 3(1). En:
https://scholar.google.com/citations?user=onbs4ygAAAAJ&hl=en
Sauvé, L. (2010). Educación ambiental y desarrollo sostenible: Una relación controvertida.
Revista Investigación en la Escuela, (72), 520.
Tishman, S., Perkins, D., y Jay, E. (2006). Un aula para pensar: aprender y enseñar en una
cultura de pensamiento, Aique Grupo Editor.
UNESCO. (2022). Educación para el desarrollo sostenible: Hoja de ruta 2030. UNESCO.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000381090_spa
Zabala, A., y Arnau, L. (2021). Metodología de la enseñanza por competencias. Graó.
Zeichner, K. (2010). Rethinking the connections between campus courses and field experiences
in college- and university-based teacher education. Journal of Teacher Education, 61(1-
2), 8999. En:
https://www.researchgate.net/publication/249704767_Rethinking_the_Connections_Bet
ween_Campus_Courses_and_Field_Experiences_in_College_and_University-
Based_Teacher_Education