DOI: https://doi.org/10.71112/44hc6679
1538 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
La alimentación de la población de la localidad se caracteriza porque la mayoría tiene
una dieta basada en el consumo de productos locales como quelites de la comunidad
(barbarón, frutilla, quintoniles, yerbamora, lengua de vaca, cilantro extranjero, guías de
espinoso, hojas de calabaza y de chayote, siyú); los frijoles son otro alimento de gran consumo
(negros, gordos, acaletes, tsili stapú, majayam stapú, lukutstapú); otros productos son nopales,
habas, lentejas, alverjón y salsas; estos suelen acompañar los platillos elaborados con carne
de cerdo, soya, arroz, sopa de pasta de fideo, tatsilpín y tortillas.
En algunas ocasiones especiales o festividades se consumen tamales (mantecacho,
frijoles, “pulaklas”, tlayoyos, pintos, tamales de salsa roja con cilantro, xkaki [tamales de elote]),
y otros antojitos como molotes de papa, gorditas de frijol o salsa, tlayoyos, metidas de frijol o
salsa. En fiestas de mayor importancia se prepara mole con carne de guajolote, cerdo o de
pollo. En cuanto a las bebidas que consume la mayoría es de: café, atoles (maíz, avena, elote,
arroz, lhtukita xa akgtalawuat [capulín silvestre], vainilla, o maicena de sabores); la bebida
básica es el agua simple, la cual es acarreada de los pozos o manantiales de la comunidad.
Algunos adultos y adultas (hombres y algunas mujeres), así como jóvenes, sobre todo
hombres, inculcados por sus padres desde los 12 años de edad consumen pulque, cerveza,
tepache o aguardiente (77, C. d., 1 de agosto de 2023).
CONCLUSIONES
Considerando el análisis de lo observado y el contraste de las repuestas en formulario se
puede retomar que los alumnos tienen conceptos básicos sobre violencias, haciéndose
mención que se han vivido violencias en la calle de la localidad para ello se retoma que en las
escuelas se retoman los conceptos siendo necesario involucrar a los habitantes a conocer
conceptos y aplicar reglas de convivencias.