DOI: https://doi.org/10.71112/d3625c91
401 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
seguridad de la información y el patrimonio digital (Alcalá Casillas, 2024; Palazuelos
Covarrubias, 2023). Esta situación se agrava por la ausencia de una política criminal integral en
materia de ciberseguridad, así como por la falta de armonización legislativa entre los distintos
niveles de gobierno.
Este fenómeno no es exclusivo del contexto mexicano, sino que se inscribe en una
dinámica regional caracterizada por el incremento sostenido de los delitos informáticos y por
respuestas estatales fragmentadas e insuficientes. En el ámbito latinoamericano, diversos
estudios han identificado variables estructurales asociadas a la expansión de la
cibercriminalidad, entre ellas la debilidad institucional, la dispersión normativa y la limitada
capacidad de adaptación de los sistemas penales frente a la innovación tecnológica (Eslava
Zapata et al., 2024). En el caso de México, estas condiciones se manifiestan de forma
particularmente aguda, profundizando escenarios de impunidad digital y afectando la tutela
efectiva de bienes jurídicos fundamentales (Aguirre Quezada, 2022; Alcalá Casillas, 2024).
El Código Penal Federal, si bien ha sido objeto de reformas parciales para incorporar
algunas figuras relacionadas con el acceso ilícito a sistemas informáticos y la alteración de
datos, continúa ofreciendo una regulación fragmentaria y limitada frente a la diversidad de
conductas que hoy integran la criminalidad digital. A partir del análisis doctrinal y normativo,
puede sostenerse que el legislador mexicano ha respondido a la ciberdelincuencia mediante
reformas parciales y sectoriales, sin desarrollar una dogmática penal integral que sistematice
los delitos informáticos como una categoría autónoma de protección penal, fenómeno que ya
había sido advertido, en términos generales, por (Cassou Ruiz, 2009) al señalar la
fragmentación y debilidad conceptual de la regulación existente.
A esta falta sistémica en la regulación sustantiva se suma un problema estructural de
mayor magnitud: el policentrismo legislativo o la fragmentación normativa. En el marco jurídico
mexicano actual, las disposiciones penales y aquellas con efectos cuasipenales que se refieren