DOI: https://doi.org/10.71112/15s4pw72
282 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
eficiencia empresarial o de desempeño individual. A lo largo de este ensayo se ha sostenido
que la rentabilidad, lejos de ser un atributo aislado de la empresa, constituye un fenómeno
relacional, producido en la interacción entre las capacidades internas de la organización y un
entorno institucional que distribuye riesgos, incentivos y oportunidades de manera desigual.
Desde esta perspectiva, la reiteración de situaciones de vulnerabilidad empresarial no
debe interpretarse como una suma de fracasos individuales, sino como un síntoma de diseños
institucionales que generan fragilidad estructural. Cuando las reglas del juego económico son
inestables, contradictorias o desiguales, lograr rentabilidad ya no es un objetivo alcanzable a
través de una óptima gestión, sino que se convierte en algo excepcional, a menudo mantenido
a costa de un riesgo constante.
Esta relectura no niega la importancia de la gestión interna ni de la responsabilidad del
empresario, pero permite situar con mayor precisión sus límites analíticos. Pedir rentabilidad
constante en situaciones muy inseguras, sin cuestionar las condiciones que lo permiten,
significa poner sobre el individuo una responsabilidad que, en considerable parte, corresponde
al sistema. Entender esta dinámica es crucial para evitar interpretaciones que hacen ver como
normales las condiciones inestables en las empresas y que refuerzan ideas de meritocracia
que no se conectan con la realidad de las instituciones.
En este sentido, el valor principal de una interpretación institucional no reside en ofrecer
soluciones técnicas inmediatas ni recetas universales, sino en reordenar el marco desde el cual
se define el problema. Comprender precede a intervenir. Solo a partir de una comprensión más
amplia de las condiciones que producen fragilidad es posible diseñar políticas, estrategias
formativas y entornos económicos que permitan que la rentabilidad de las pymes deje de ser
una excepción y pueda convertirse en una condición sostenible en el tiempo.
En última instancia, este ensayo no pretende clausurar el debate sobre la sostenibilidad
de las pymes, sino desplazar el punto desde el cual dicho debate suele formularse. Al centrarse