DOI: https://doi.org/10.71112/2sneqr29
115 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Dentro de los conceptos que abarcan los riesgos psicosociales, aparece inicialmente su
clasificación, bifurcada en extralaborales, entendidos como aquellas condiciones que influyen
en los trabajadores, no tienen relación directa con la actividad laboral, pero si con la vida
cotidiana, tales como: actividades domésticas, deportivas, intereses educativos, condiciones de
vivienda, acceso a servicios, situación familiar, atención en salud” (Charria, Sarsosa, & Kewy,
2011, p 65), e intralaborales, que se entienden como aquellos generados por las condiciones
intrínsecas de una labor en particular, lo que ocasiona que cada uno de los cargos ejecutados
en una empresa tenga unos factores específicos como el control, el ambiente laboral, el
número de horas trabajadas, la carga laboral, autonomía, factores ergonómicos, recompensa,
liderazgo, equipos y maquinas o utilizar, tipo de contratación, remuneración económica”
(Instituto Sindical De Trabajo, Ambiente y Salud , sf, p. 45).
Estos factores, dependiendo del tratamiento que se le dé a las condiciones holísticas
(físicas, emocionales, psicológicas, etc.) del trabajador y del contexto laboral, pueden favorecer
que emerjan sentimientos de motivación, adaptación, satisfacción y tranquilidad por parte del
empleado específicamente del sector salud, condicionando de manera significativa y positiva
en el logro de sus metas laborales, personales, familiares y sociales, pero si por el contrario no
se ejerce un adecuado seguimiento, tratamiento y control sobre los factores de riesgos en sus
dos vertientes, el trabajador tendrá mayores probabilidades de verse afectado en todas sus
dimensiones.
Respecto a los efectos que traen consigo los riesgos psicosociales en los trabajadores
de la salud que laboran en las EPS, se resalta de manera especial el estrés, el impacto del
estrés en la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores; por otro lado los elevados
niveles de estrés pueden contribuir al deterioro de la salud y sus trastornos, tales como:
enfermedad cardiovascular, trastornos musculo-esqueléticos; el Síndrome de Burnout o
conocido como agotamiento laboral y emocional, la depresión y ansiedad, el suicidio, que