DOI: https://doi.org/10.71112/6mzfje61
1441 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 2, Núm. 4, 2025, octubre-diciembre
empleados, y se relaciona directamente con la satisfacción, retención y compromiso laboral.
Estudios muestran que más del 70 % de los trabajadores prefieren recibir mejoras relacionadas
con este tipo de beneficios, como formación profesional, mayor conciliación familiar o la
posibilidad de un ascenso, por encima de un simple aumento salarial (Espinosa et al., 2018).
El sistema organizacional es un entramado complejo de relaciones de reciprocidad,
donde las contribuciones de los colaboradores deben ser reconocidas y retribuidas
adecuadamente (Chiavenato, 2011). En este contexto, la compensación es determinante.
Según la Real Academia Española (2022), compensar implica “dar alguna cosa o hacer un
beneficio en resarcimiento del daño”. En el ámbito organizacional, el término compensación se
utiliza para referirse a la retribución que reciben los empleados, tanto en forma económica
como no económica (Varela, 2013). Chiavenato (2009) señala que las recompensas
monetarias incluyen salarios y bonos, siendo el dinero un motivador importante, pero enfatiza
que las recompensas no monetarias, como el reconocimiento, la autoestima y la seguridad
laboral, son esenciales para mejorar el desempeño y compromiso.
Los beneficios del salario emocional incluyen la mejora en la calidad de vida laboral
(Espinoza y Toscano, 2020), la disminución de la rotación, el reconocimiento de logros y la
satisfacción de necesidades personales, además de favorecer un entorno laboral cómodo y
seguro que fomenta la productividad (Intriago, 2023). Por ello, la gestión del talento humano
debe integrar la compensación emocional como una pieza clave para garantizar la
permanencia de los empleados (Chiavenato, 2017), su compromiso (Boada, 2019), la
motivación (Sáez, 2022) y la satisfacción de sus necesidades emocionales y psicológicas
(Mitchell y Pattison, 2010).
El salario emocional influye directamente en la satisfacción y permanencia laboral, al
fortalecer el sentido de pertenencia y compromiso de los empleados (Leal, 2021). Factores
como el reconocimiento, las oportunidades de desarrollo y un ambiente positivo elevan la