DOI: https://doi.org/10.71112/emhjqg30
611 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 2, 2026, abril-junio
La interdisciplina la comprendemos como aquel esfuerzo indagatorio, también
convergente, entre varias disciplinas –y, por lo mismo, en ese sentido, presupone la
multidisciplinariedad– pero que persigue el objetivo de obtener “cuotas de saber” acerca de un
objeto de estudio nuevo, diferente a los objetos de estudio que pudieran estar previamente
delimitados disciplinaria o incluso multidisciplinariamente. (Sotolongo y Delgado, 2006. p.66)
Ahora bien, Manfred Max Neef (2004, p.5), se refiere a la interdisciplina como la coordinación
entre disciplinas, a través, de niveles jerárquicos con un propósito definido. Estos niveles son el
empírico (física, química, historia, sociología, etc.), pragmático (medicina, ingeniería agricultura,
etc.) normativo (planificación, políticas, diseño de sistemas sociales, ambientales, etc.) y valórico
(ética, filosofía, moral, etc.). En este sentido, más allá de la asociación mera con un objeto de
estudio en común (multi o pluridisciplina) la interdisciplina es un paso más en la escalera del
conocimiento, pues, le interesa construir colectivamente nuevos objetos de estudio y saberes más
allá de delimitaciones previas y según el propósito se coordina mediante unos niveles jerárquicos
definidos.
Hasta este punto es posible afirmar dos ideas, una la expresada por Gell- Man (2003, p.
32) “La especialización, aunque no deja de ser un rasgo necesario de nuestra civilización, debe
complementarse con la integración a través del pensamiento interdisciplinario.” Con la cual se
asevera que las disciplinas son necesarias, pero no suficientes en la construcción del
conocimiento, además que la interdisciplinariedad es también una forma de pensamiento.
Justamente, este autor es la materialización de dicho pensamiento, pues defiende la idea
del conocimiento como uno solo sin distinciones entre ciencias naturales y sociales.
La segunda, es la expresada por Sotolongo y Delgado (2006, p.66) (…) “a nuestro
juicio, se habla mucho más de interdisciplina que la que realmente se lleva cabo, siendo en
realidad multidisciplinarias muchas de las pretendidas iniciativas interdisciplinarias.”
Al respecto, en lo que concierne al ámbito educativo, en la cotidianidad evidenciamos
que no solo se trata de la falta de claridad conceptual, sino también de la implementación