Forma Descripción generada automáticamente
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Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias
Volumen 3, Número 1, 2026, enero-marzo
DOI: https://doi.org/10.71112/2v3tys88
EL DEBATE ESCOLAR COMO ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO DEL
PENSAMIENTO CRÍTICO DE LOS ESTUDIANTES DE 5TO
SCHOOL DEBATE AS A STRATEGY FOR DEVELOPING CRITICAL THINKING
AMONG 5TH GRADE STUDENTS
Anthony José Uzcategui Ortega
Venezuela
DOI: https://doi.org/10.71112/2v3tys88
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El debate escolar como estrategia para el desarrollo del pensamiento crítico de
los estudiantes de 5to
School debate as a strategy for developing critical thinking among 5th grade
students
Anthony José Uzcategui Ortega
Anthonyuzcategui1@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-0490-988X
Unidad Educativa YMCA Don Teodoro
Venezuela
RESUMEN
El debate escolar es una actividad pedagógica estructurada en la que dos o más equipos de
estudiantes argumentan puntos de vista opuestos sobre un tema específico, conocido como
moción o resolución. Se sigue un formato preestablecido con tiempos definidos para la
presentación de argumentos, refutaciones y conclusiones. El presente articulo tiene como
objetivo analizar la relevancia del debate como mecanismo para promover la comprensión
entre distintas culturas y perspectivas, así como su potencial para consolidar la cohesión social.
El diseño del estudio se clasifica como pre-experimental y se establece bajo la modalidad de un
proyecto viable, bajo un enfoque cuantitativo. Se llevará a cabo un trabajo con un conjunto de
treinta estudiantes del quinto año de bachillerato intensivo en la Unidad Educativa “YMCA”. En
su esencia, la relevancia del debate para la comprensión intercultural y la cohesión social
radica en su capacidad para cultivar el pensamiento crítico y la empatía intelectual. En
conclusión, el análisis revela que el debate constituye un mecanismo de relevancia innegable
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tanto para fomentar la comprensión entre distintas culturas y perspectivas como para
consolidar la cohesión social, aunque opera con matices distintivos en cada ámbito.
Palabras clave: pensamiento crítico; debate escolar; intercambio cultura
ABSTRACT
School debate is a structured pedagogical activity in which two or more teams of students argue
opposing points of view on a specific topic, known as a motion or resolution. A pre- established
format is followed, with defined times for the presentation of arguments, rebuttals, and
conclusions. This article aims to analyze the relevance of debate as a mechanism for promoting
understanding between different cultures and perspectives, as well
as its potential to consolidate social cohesion. The study design is classified as pre-
experimental and is based on the modality of a viable project, employing a quantitative
approach. The study will be conducted with a group of thirty fifth-year students of intensive high
school at the YMCA Educational Unit. Essentially, the relevance of debate for intercultural
understanding and social cohesion lies in its capacity to cultivate critical thinking and intellectual
empathy. In conclusion, the analysis reveals that debate is an undeniably important mechanism
for fostering understanding between different cultures and perspectives and for consolidating
social cohesion, although it operates with distinctive nuances in each area.
Keywords: critical thinking; school debate; cultural exchange
Recibido: 11 agosto 2025 | Aceptado: 24 febrero 2026 | Publicado: 25 febrero 2026
DOI: https://doi.org/10.71112/2v3tys88
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INTRODUCCIÓN
La competencia comunicativa es un concepto que ha adquirido gran relevancia en el
ámbito educativo y social, especialmente dentro del contexto venezolano. Autores venezolanos
han abordado este tema desde diferentes perspectivas, proporcionando un marco teórico que
permite entender su importancia en la formación integral de los individuos. Filiberto Beltrán
(2004): En su obra, Beltrán define la competencia comunicativa como "el conjunto de
habilidades que posibilita la participación apropiada en situaciones comunicativas específicas"
(p.112). Este autor destaca la importancia de la adecuación del lenguaje al contexto y a los
propósitos de la comunicación. Este autor afirma que participar apropiadamente en una
interacción comunicativa consiste en cumplir con los propósitos de la comunicación personal;
esto es, lograr lo que se quiere o necesita y hacerlo dentro de lo socialmente aceptable (sentido
y coherencia).
Según, (Romeú, 2005 citado por Fernández 2011) define las competencias
comunicacionales “como una configuración psicológica que integra las capacidades para
interactuar en diversos contextos socioculturales, con diferentes fines y propósitos. La autora
incluye en su concepción de la competencia comunicativa los procesos cognitivos, el dominio de
las estructuras discursivas y la actuación sociocultural del individuo.” (p.5). Es por ello, que uno
de los elementos más significativos de la competencia comunicativa es la competencia
pragmática. Esto se refiere a la habilidad de ajustar el lenguaje en función del contexto social y
cultural en el cual se lleva a cabo la interacción. La competencia sociolingüística tiene un papel
fundamental, ya que capacita a los hablantes para comprender y gestionar las variaciones
lingüísticas en función de factores como la edad, el género y la clase social. Estos elementos
son esenciales en la educación contemporánea, donde la relevancia del contexto en el
aprendizaje lingüístico se reconoce de manera creciente.
Asimismo, el debate ha sido tradicionalmente reconocido como un ámbito fundamental
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para la articulación de ideas y la mediación de conflictos. Desde la Grecia antigua, donde
pensadores como Sócrates y Platón abogaban por el diálogo y la indagación crítica, hasta las
universidades contemporáneas, el debate ha desempeñado un papel esencial en la evolución
del pensamiento crítico y el proceso de aprendizaje. Este contexto se logra comprender que el
debate trasciende el mero intercambio de argumentos; se convierte en un vehículo para la
escucha y la apreciación de diversas perspectivas.
Es por ello, que una de las funciones primordiales del debate es fomentar la inclusión. Al
organizar un debate, se establece un foro en el que todas las voces tienen la oportunidad de
ser escuchadas, en particular aquellas que han sido históricamente marginadas. En el ámbito
educativo, se ha evidenciado que las actividades de debate facilitan a los estudiantes el
desarrollo de habilidades comunicativas y fomentan la valoración de la diversidad de
perspectivas. Estas competencias resultan fundamentales en un mundo globalizado, donde la
comprensión intercultural se torna indispensable.
Sin embargo, el respeto por las diversas perspectivas constituye una dimensión esencial
del debate. En numerosas sociedades, las divisiones políticas y sociales han propiciado la
polarización. No obstante, el debate podría considerarse un remedio eficaz frente a esta
tendencia. Fomentar un entorno que respete la diversidad propicia que los individuos se sientan
valorados y atendidos. Esto, a su vez, propicia un ambiente de confianza, lo que a su vez
facilita el diálogo y la colaboración. Figuras de notable influencia en el ámbito del activismo
social, como Nelson Mandela y Martin Luther King Jr. Han enfatizado la relevancia del respeto
en la construcción de una sociedad más inclusiva.
Cabe destacar, que el movimiento Black Lives Matter. Mediante manifestaciones y foros
públicos, este movimiento ha fomentado un debate continuo acerca de los derechos civiles y la
equidad racial. La utilización de plataformas de debate en redes sociales ha enriquecido la
conversación, posibilitando que un mayor número de voces se incorpore a la lucha por la
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equidad. Esto demuestra cómo el debate puede constituir una herramienta formidable para
propiciar cambios significativos en la sociedad.
No obstante, es esencial admitir que el debate necesita ciertos requisitos para ser
verdaderamente eficaz. No se limita únicamente a la mera conversación, sino que implica una
escucha activa y una disposición a reconsiderar nuestras posturas. La intrincada naturaleza de
los temas abordados con frecuencia puede dar lugar a malentendidos y generar tensiones. Por
consiguiente, resulta fundamental que los participantes en un debate sean instruidos en
competencias de comunicación y en la resolución de conflictos. Estas habilidades no
solo favorecen el intercambio de ideas, sino que también cultivan un entorno de respeto y
cooperación.
Según Ponce y Velasco (2022), "El debate como estrategia activa y cooperativa se
adhiere al desarrollo del pensamiento crítico, evaluando los procesos cognitivos acorde a las
habilidades de análisis y criticidad." (p. 12). Es decir, el debate, en su función como herramienta
pedagógica, tiene la capacidad de fomentar el pensamiento crítico y la destreza para expresar
ideas de forma clara y respetuosa.
Al contemplar el futuro, resulta fundamental que el reconocimiento de la importancia del
debate en las sociedades. A medida que se intensifican las divisiones ideológicas, la urgencia
por establecer espacios de diálogo se incrementa notablemente. Las instituciones educativas y
las organizaciones comunitarias deberían continuar promoviendo y facilitando diálogos
inclusivos. Asimismo, la incorporación de tecnologías emergentes puede potenciar
significativamente esta práctica. Las plataformas digitales brindan oportunidades inéditas para
conectar individuos de variados orígenes, lo que, a su vez, enriquece el alcance de las
conversaciones.
Ahora bien, el pensamiento crítico constituye una competencia esencial que capacita a
los individuos para llevar a cabo análisis, evaluaciones y tomar decisiones fundamentadas. El
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pensamiento crítico trasciende la mera capacidad de razonar lógicamente. Va más allá,
abarcando el análisis de datos, la detección de sesgos y la evaluación crítica de evidencias. En
un entorno colmado de información, la capacidad para distinguir lo verídico de lo espurio se
convierte en una competencia esencial. Este enfoque cognitivo faculta a los individuos no solo a
comprender su entorno de manera más profunda, sino también a contribuir de forma más eficaz
al bienestar de la sociedad.
En épocas recientes, personalidades como John Dewey han subrayado la relevancia del
pensamiento crítico en el ámbito educativo. Dewey sostenía que la educación debería
incentivar el desarrollo del pensamiento crítico, más allá de simplemente transmitir información.
Su perspectiva progresista destaca que el pensamiento crítico es fundamental para la
democracia y el avance social. El postulado de que los ciudadanos bien informados son
capaces de hacer elecciones más acertadas se erige como un principio fundamental en las
sociedades democráticas.
No obstante, el pensamiento crítico se halla ante diversos desafíos en la actualidad. La
expansión de las redes sociales ha facilitado la rápida circulación de información, sin embargo,
esto también ha propiciado la propagación de desinformación. Las noticias falsas y las teorías
de conspiración ejemplifican cómo la desinformación puede moldear la opinión pública. En este
contexto, el pensamiento crítico se erige como una herramienta fundamental para surcar este
océano de información. Las personas deben desarrollar la capacidad de cuestionar las fuentes
de información y corroborar la veracidad de los contenidos que consumen. Existen diversas
perspectivas acerca de las metodologías para instruir y promover el pensamiento crítico. Ciertos
educadores abogan por un enfoque más sistemático, en el cual se imparten técnicas concretas
para el análisis crítico. Otros sostienen que la educación debería ser más receptiva y
adaptativa, cultivando un entorno en el que los estudiantes se sientan libres para cuestionar y
explorar ideas sin temor a represalias. Ambas perspectivas poseen valiosos méritos y pueden
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integrar un espacio significativo en la educación contemporánea.
Uno de los conceptos más exhaustivos es el propuesto por la Asociación de Filosofía
Estadounidense en 1990, según lo señalado por Perico et al. (2007). Este concepto plantea
que el pensamiento crítico se define como el "proceso de emitir juicios de manera deliberada y
autorregulada, lo que conlleva la interpretación, el análisis, la evaluación y la inferencia, así
como la elucidación de las evidencias, conceptos, métodos, criterios y consideraciones
contextuales sostenidos en un juicio particular" (Perico et al., 2007, p. 16).
En relación lo anterior, las investigaciones recientes han evidenciado que el
pensamiento crítico no solo es susceptible de enseñanza, sino que también puede ser objeto
de evaluación. Existen herramientas que permiten evaluar la capacidad crítica de los
estudiantes, facilitando así la identificación de áreas que requieren mejora. No obstante, es
esencial que la evaluación no se transforme en una simple formalidad académica, sino que
actúe como un instrumento para promover un auténtico entendimiento crítico.
Finalmente, el análisis del debate como herramienta para fomentar la inclusión y el
respeto hacia diversas perspectivas es un asunto de considerable importancia en la sociedad
actual. Este ensayo tendrá como objetivo analizar la relevancia del debate como mecanismo
para promover la comprensión entre distintas culturas y perspectivas, así como su potencial
para consolidar la cohesión social. Se examinarán elementos fundamentales tales como la
esencia del debate, su efecto en la inclusión social, la relevancia del respeto recíproco y las
consecuencias futuras que surgen de su aplicación.
METODOLOGÍA
Los procedimientos cuantitativos son métodos que permiten medir y analizar fenómenos
a través de datos numéricos. Estos pueden ser aplicados en el estudio del debate mediante
encuestas, análisis estadísticos y evaluaciones estandarizadas. El tipo de investigación es de
carácter cuantitativo, ya que se lleva a cabo un análisis de los datos a través de métodos
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estadísticos, lo que posibilita la obtención de información fiable sobre el comportamiento de una
población determinada. Según Landeau (2007) y Cruz, Olivares, & González (2014):
La investigación cuantitativa pretende establecer el grado de asociación o correlación
entre variables, la generalización y objetivación de los resultados por medio de una muestra
permite realizar inferencias causales a una población que explican por qué sucede o no
determinado hecho o fenómeno. (p.70)
El diseño del estudio se clasifica como pre-experimental y se establece bajo la
modalidad de un proyecto viable, dado que se trabajará con un único grupo de estudiantes al
que se le aplicará una metodología de enseñanza particular. La recopilación de datos al
finalizar el proceso implica una evaluación de la efectividad de la metodología a través de un
análisis de las calificaciones finales obtenidas. Tal como afirman, Hernández, Fernández,
Baptista (2016) citado por Loo (2018) establece;
El control sobre la variable es menor que en los experimentos puros no se tienen
garantizada la equivalencia inicial porque no hay asignación aleatoria ni emparejamiento, los
grupos están formados antes del experimento con diseño de un grupo antes y después. (p. 35)
La metodología de investigación facilita la incorporación de una estrategia pedagógica
fundamentada en debates durante el proceso investigativo, con el objetivo de potenciar la
expresión oral de los estudiantes. Se llevará a cabo un trabajo con un conjunto de treinta
estudiantes del quinto año de bachillerato intensivo en la Unidad Educativa “YMCA”. Asimismo,
se empleará un muestreo de naturaleza concurrente. La población objeto de análisis en el
presente estudio está constituida por los estudiantes.
RESULTADOS
En este contexto, se presentan, analizan y discuten los resultados obtenidos a
partir de los cuestionarios aplicados a las muestras involucradas en el estudio, donde
se logró cuantificar los objetivos planteados, lo que permitió obtener hallazgos propios
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que sustentan la presente investigación.
Ítem 1. ¿Considera usted que el debate desempeña un papel fundamental en el
desarrollo del pensamiento crítico?
Tabla 1
Desarrollo del Pensamiento Critico
Alternativa
Frecuencia
Absoluta
Frecuencia
Relativa
100%
0
100%
Fuente: Uzcátegui (2025)
Fuente: Uzcátegui (2025)
Análisis: En la gráfica presentada se observa que 100% los encuestados se inclinan
en el SI, los encuestados reconocen que el debate estimula el análisis de diferentes
puntos de vista. Cuando las personas participan en un debate, se ven obligadas a
escuchar y considerar argumentos que pueden diferir de sus propias creencias.
Ítem 2. ¿Cree usted que el debate propicia un intercambio cultural
enriquecedor?
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Tabla 2
Intercambio Cultural
Alternativa
Frecuencia
Absoluta
Frecuencia
Relativa
100%
0
100%
Fuente: Uzcátegui (2025)
Fuente: Uzcátegui (2025)
Análisis: En este ítem, se evidencia que la 100% de la totalidad de los encuestados
sostiene que el debate enriquece la cultura, lo que implica que desempeña un papel
fundamental en el intercambio cultural enriquecedor. Ofrece un entorno propicio para la
articulación de ideas, estimula el pensamiento crítico y fomenta la tolerancia.
Ítem 3. ¿Estás familiarizado con alguna entidad en Venezuela que se dedique a
la práctica del debate?
DOI: https://doi.org/10.71112/2v3tys88
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Tabla 3
Conocimiento
Alternativa
Frecuencia
Absoluta
Frecuencia
Relativa
0%
100%
100%
Fuente: Uzcátegui (2025)
Fuente: Uzcátegui (2025)
Análisis: En este ítem, se observa que el 100% de los encuestados manifiestan no
estar al tanto de otras instituciones en las que se lleve a cabo la práctica del debate.
Lo que confiere a esta investigación una notable relevancia.
Ítem 4. ¿Considera usted que el debate escolar se enfoca únicamente en ganar
la discusión, sin importar la validez de los argumentos?
DOI: https://doi.org/10.71112/2v3tys88
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Tabla 4
Importancia del debate escolar
Alternativa
Frecuencia
Absoluta
Frecuencia
Relativa
0%
100%
100%
Fuente: Uzcátegui (2025)
Fuente: Uzcátegui (2025)
Análisis: En este ítem, se observa que el 100% opina que el debate trasciende la mera
victoria, buscando la consecución de objetivos tangibles. Dado su carácter
fundamental, la habilidad para argumentar de forma efectiva influye significativamente
en la educación y el desarrollo personal de los estudiantes.
DISCUSIÓN
En el intrincado tapiz de la interacción humana, la capacidad de comprender y coexistir
pacíficamente entre diversas culturas y perspectivas se erige como un imperativo ético y una
necesidad pragmática. En este contexto, el debate, entendido como un intercambio
estructurado y respetuoso de argumentos, emerge no solo como una herramienta retórica, sino
como un mecanismo fundamental para fomentar la comprensión intercultural y consolidar la
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cohesión social. Si bien ambos objetivos comparten principios operativos subyacentes, sus
enfoques, desafíos y mecanismos de acción presentan matices distintivos que merecen un
análisis comparativo exhaustivo.
En su esencia, la relevancia del debate para la comprensión intercultural y la cohesión
social radica en su capacidad para cultivar el pensamiento crítico y la empatía intelectual. Al
exigir a los participantes la investigación, el análisis y la articulación de argumentos desde
diferentes puntos de vista, el debate obliga a una inmersión intelectual en la lógica y los valores
que sustentan diversas posturas. Este ejercicio cognitivo desafía las asunciones propias y abre
la puerta a la consideración de la validez de perspectivas ajenas. Tanto en el diálogo
intercultural como en la deliberación dentro de una sociedad, la habilidad de evaluar
críticamente la información y de comprender las motivaciones subyacentes a diferentes
opiniones es crucial para superar prejuicios y construir puentes de entendimiento.
Además, el debate actúa como un crisol donde se refinan y fortalecen las habilidades
comunicativas esenciales para la interacción humana. La necesidad de escuchar activamente,
formular preguntas claras y respetuosas, y expresar las propias ideas de manera coherente y
persuasiva son competencias transversales vitales para navegar la complejidad de las
relaciones interculturales y para fomentar un diálogo constructivo dentro de una comunidad.
Un debate bien moderado crea un espacio seguro para la exploración de las diferencias,
promoviendo la civilidad y evitando la escalada de la confrontación.
Sin embargo, al comparar la aplicación del debate en estos dos ámbitos, emergen
diferencias significativas en el enfoque y los desafíos. En el contexto de la comprensión
intercultural, el debate se centra primordialmente en desentrañar las complejas capas
culturales, históricas y valorativas que moldean las diversas perspectivas. El objetivo trasciende
la mera identificación de puntos de acuerdo; busca una inmersión profunda en la cosmovisión
del "otro". Las diferencias aquí suelen ser más profundas y arraigadas, basadas en sistemas de
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creencias, tradiciones y experiencias históricas a menudo radicalmente distintas.
Los desafíos específicos incluyen superar las barreras lingüísticas y de comunicación no
verbal, navegar con sensibilidad las normas y valores culturales, desmontar estereotipos y
evitar el etnocentrismo, que puede nublar la capacidad de apreciar la validez intrínseca de otras
culturas. En este sentido, el debate intercultural efectivo a menudo requiere un énfasis en la
contextualización histórica y cultural de los argumentos, la exploración de los valores
subyacentes y un cultivo activo de la empatía cultural, la capacidad de comprender y compartir
los sentimientos de otra cultura.
Por otro lado, el debate enfocado en la cohesión social se orienta principalmente a
identificar y abordar los puntos de tensión y desacuerdo dentro de una sociedad, buscando
construir un terreno común y un sentido de pertenencia compartida. Las diferencias en este
contexto suelen estar más relacionadas con ideologías políticas, intereses socioeconómicos,
valores cívicos o interpretaciones de la historia nacional.
Los desafíos específicos incluyen la superación de la polarización ideológica, la
construcción de confianza entre grupos diversos, la gestión de intereses creados y la lucha
contra la desinformación que puede exacerbar las divisiones sociales. En este ámbito, el debate
para la cohesión social a menudo se centra en la identificación de valores compartidos, la
búsqueda de soluciones pragmáticas a problemas comunes, el
fomento de la participación ciudadana y la construcción de una identidad colectiva
inclusiva que respete la diversidad interna.
En conclusión, el debate se erige como una herramienta de doble filo, capaz de
construir puentes de entendimiento entre culturas dispares y de fortalecer el tejido social dentro
de una comunidad diversa. Si bien comparte principios fundamentales como el fomento del
pensamiento crítico y el desarrollo de habilidades comunicativas, su aplicación y los desafíos
que enfrenta varían significativamente en cada contexto. Para promover eficazmente la
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comprensión intercultural, el debate debe ser sensible a las complejidades culturales y
centrarse en la construcción de la empatía. Para consolidar la cohesión social, debe abordar las
divisiones internas con un enfoque en la búsqueda de puntos en común y la promoción de la
participación ciudadana.
CONCLUSIONES
En conclusión, el análisis revela que el debate constituye un mecanismo de relevancia
innegable tanto para fomentar la comprensión entre distintas culturas y perspectivas como para
consolidar la cohesión social, aunque opera con matices distintivos en cada ámbito. Su valor
fundamental reside en su capacidad para cultivar el pensamiento crítico, la empatía intelectual y
las habilidades comunicativas esenciales.
Sin embargo, mientras que en el plano intercultural el debate se enfoca en desentrañar
las profundidades de las cosmovisiones ajenas, superando barreras lingüísticas y prejuicios
arraigados a través de la contextualización y la sensibilidad cultural, en el ámbito de la cohesión
social se orienta a la identificación de valores compartidos y la búsqueda de soluciones a
tensiones internas, promoviendo la participación ciudadana y un sentido de pertenencia
colectiva.
Reconocer estas diferencias es crucial para aprovechar el potencial del debate como
una herramienta poderosa para construir puentes de entendimiento en un mundo diverso y
fortalecer el tejido social en comunidades cada vez más complejas. En última instancia, el
debate, cuando se practica de manera ética y reflexiva, se erige como un catalizador vital para
una convivencia pacífica y una colaboración fructífera a través de las fronteras culturales y
dentro de las sociedades.
Declaración de conflicto de interés
El autor declara no tener ningún conflicto de interés relacionado con esta investigación.
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Declaración de contribución a la autoría
Anthony José Uzcategui Ortega: conceptualización, curación de datos, análisis formal,
adquisición de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos,
software, supervisión, validación, visualización, redacción del borrador original, revisión y
edición de la redacción.
Declaración de uso de inteligencia artificial
El autor declara que utilizó la inteligencia artificial como apoyo para este artículo, y
también que esta herramienta no sustituye de ninguna manera la tarea o proceso intelectual.
Después de rigurosas revisiones con diferentes herramientas en la que se comprobó que no
existe plagio como constan en las evidencias, el autor manifiesta y reconoce que este trabajo
fue producto de un trabajo intelectual propio, que no ha sido escrito ni publicado en ninguna
plataforma electrónica o de IA.
REFERENCIAS
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